lunes, 5 de marzo de 2012

METALES PESADOS


METALES PESADOS O METALES NOCIVOS

Hace unos meses era noticia en El País “la primera planta de Europa para reciclar metales pesados”. Gracias a una nueva tecnología creada en Galicia, capaz de procesar 15.000 Toneladas al año de hierro y aluminio, que antes iban al vertedero.

Recuperar y reutilizar metales
En principio la noticia es positiva, es bueno que se recicle cualquier residuo y en especial los metales, hierro y aluminio, que volverán a integrarse en el ciclo industrial. Precisamente eso es respetar el ecosistema, proteger la salud pública, y recuperar riqueza, creando trabajo y beneficio.
Pero a nivel técnico confunde las cosas pues obviamente no se puede llamar metal pesado al aluminio, aunque sea un metal tóxico. Dado que hay gran confusión sobre metales pesados o ligeros, presento unas notas apresuradas.
Con frecuencia se confunde metal pesado con metal tóxico o nocivo. Aunque no hay un acuerdo de criterios, generalmente se considera “metal pesado” a aquel elemento con densidad mayor a 4,5 g/cm3.

Metales más comunes (Peso específico g/cm3)

Magnesio
1,74
Cobre           
8,96
Berilio
1,84
Polonio        
9,3
Aluminio
2,7
Plata
10,50
Bario
3,5
Plomo          
11,35
Titanio
4,54
Talio  
11,85
Radio
5,5
Rodio
12,45
Vanadio
6,11
Mercurio     
13,6
Cromo
7,19
Tantalio       
16,65
Manganeso
7,21
Uranio          
18,95
Estaño
7,26
Oro    
19,32
Zinc
7,29
Wolframio   
19,34
Hierro           
7,86
Plutonio       
19,84
Cadmio        
8,65
Platino         
21,45
Cobalto        
8,9
Iridio             
22,4
Niquel           
8,91
Osmio
22,6

Metales ligeros
El Aluminio, como el Magnesio, el Berilio y el Bario, se consideran metales ligeros, mientras que el Hierro ya es un metal pesado, aunque todos ellos pueden ser tóxicos si entran en la cadena alimenticia, o por vía cutánea, como pasa con los desodorantes a base de hidróxido de aluminio, reconocido como causa de cáncer de mama.

Metales pesados
Cada vez más personas tienen problemas de hipersensibilidad con el Níquel, el Cromo, o el Rodio presentes en joyería, bisutería y utensilios de cocina, como unos cubiertos inoxidables, o con el Zinc, Cobre y Plomo muy usados en las  cañerías, y hoy prohibidos. Hablamos demasiado de la toxicidad del Mercurio (vacunas, pescado, amalgamas), o del Plomo (pinturas, tuberías), pero tienen conocidos efectos nocivos el Titanio, Manganeso y Vanadio.
Por ejemplo, un metal raro como el Tantalio es ahora omnipresente en la electrónica de los dispositivos móviles, como teléfonos, tabletas, cámaras y ordenadores, satélites y misiles, y también se usa en implantes quirúrgicos. No se ha establecido su toxicidad, pero su impacto socioambiental es devastador, y es la causa de genocidio por la guerra del Coltán (Congo).
Igualmente el Titanio es un problema por su proliferación en pinturas, en implantes y odontología. Aunque se afirma que es muy estable y poco tóxico, el bióxido (o dióxido) de titanio tiene la habilidad de causar daño celular sobre el ADN y puede ser carcinógeno. En 2006, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), reclasifica el dióxido de titanio (TiO2) como "posiblemente cancerígeno para los seres humanos" (Grupo 2B), sobre la base de experimentos con animales.

Metales radiactivos
Y no olvidemos que cantidades ínfimas, microgramos, de Torio o de Polonio muy radiactivos, son mortales en pocos días, y no olvidemos el Uranio, presente en muchos materiales de construcción. Si pensamos que la radiactividad es un hecho extraño es porque no usamos a diario un contador Geiger-Müller, como las amas de casa rusas después de Chernobil.
La realidad es que hay muchos productos radiactivos dentro de casa (metales y no metales), como el gres, el granito, e incluso el ladrillo, el hormigón, muchas pinturas o cualquier cerámica, y la radiactividad es la primera causa de leucemia y cáncer.

Metales cercanos
Además en Bioconstrucción se considera nociva la presencia de masas metálicas en la casa (hierro estructural), y más aún cerca de la cama, como el somier metálico o el colchón de muelles. En la casa los metales producen efectos eléctricos y/o magnéticos indeseables que pueden ser nocivos. O sea que hay que valorar el electromagnetismo, la radiactividad, y todos los efectos (electro)químicos de los metales.

Metales nocivos
Muchos metales son esenciales para la vida y necesitamos especialmente el hierro (anemia), cadmio, cobre, cromo y zinc en cantidades ínfimas. Sin embargo el exceso de metales en el organismo es tóxico y acumulativo, y requiere tratamiento para su eliminación (quelación).
La presencia de metales en el entorno cercano incrementa la electropolución y la intoxicación por metales tóxicos, frecuentemente por el Mercurio de las amalgamas, es una de las causas de electrosensibilidad.
La minería metálica en general tiene una ecotoxicidad alta, por su persistencia en el medio, y en particular la metalurgia del Aluminio destaca por su alto impacto ambiental. Resumiendo hay que tener precaución con todos los metales, aunque no sean pesados, esto exige respetar el ecosistema y proteger la salud pública.  

© Carlos Martínez Requejo. DOMOBIOTIK. Mar.12.

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