miércoles, 27 de abril de 2016

Contadores digitales / Smart Meters

FILTROS PARA SISTEMAS PLC
Protección de la Dirty Electricity de los contadores inteligentes

Seguramente he sido el primero en dar la alerta en España sobre los riesgo de los contadores inteligentes, llamados pomposamente contadores inteligentes (Smart Meters), con un artículo publicado en otoño de 2011.
Desde entonces sobre el tema contadores digitales se ha desatado una alarma social en buena medida mediatizada por informaciones falsas, exageradas o inexactas.

Cada vez recibimos más consultas sobre la instalación obligatoria de los nuevos contadores digitales, los Smart Meters, que realizan telemedida y telegestión mediante PLC (Prime).
Como es bien sabido a nivel internacional existe una preocupación justificada sobre las interferencias electromagnéticas, la DIRTY ELECTRICITY, que introduce el sistema PLC en nuestra red eléctrica dentro de la casa.
Tenemos suficientes datos para afirmar rotundamente que el impacto del sistema PLC para la salud puede ser mayor que el Wifi.

La buena noticia es que el riesgo para la salud se puede proteger fácilmente, eliminando la dirty electricity. Ha exigido mucho trabajo (cálculos, diseños, moldes), pero ya tenemos disponible el prototipo de un FILTRO para eliminar la señal PLC de los Smart Meters, que oscila entre 42 kHz y 89 kHz (low frecuency LF).
Se trata de un diseño específico para eliminar las interferencias del sistema PLC, que es también eficaz para filtrar las todas interferencias desde los 10 kHz hasta los 30 MHz, por lo que elimina también la dirty electricity de otras fuentes.

El filtro PLC está en fase de pre-producción, y por el momento la fabricación es exclusivamente por encargo, según pedidos confirmados, que podemos suministrar en breve.

Un producto como el filtro PLC se orienta primeramente a los afectados de hipersensibilidad múltiple (sensibilidad química y electromagnética), que están más concienciados, pero todos los ciudadanos somos afectados.
Los millones de personas que ya tienen instalado los Smart Meters de ENDESA, FENOSA, IBERDROLA y CÍA, necesitan de inmediato el Filtro PLC en su casa, a fin de eliminar las interferencias que introducen en su red eléctrica y en su sistema neurológico los contadores digitales.

Carlos Martínez Requejo. Domobiotik ®

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miércoles, 13 de abril de 2016

Bioconstrucción

LA BIOCONSTRUCCIÓN
una arquitectura para la salud 

Presentamos la Bioconstrucción como una propuesta ecológica, biológica, energética, económica y sanitaria, para solucionar el impacto de la construcción en el medioambiente. Considerando la baubiologie, bioclimática, geobiología, feng-shui, integradas en la visión global del diseño en permacultura. 
El seminario está dirigido a las personas (hiper)sensibles, arquitectos, aparejadores, constructores, directores de escuelas y hoteles, responsables políticos y de salud. 



QUE ES BIOCONSTRUCCIÓN
La bioconstrucción tiene como referencia la arquitectura clásica, construida de acuerdo a la geometría sagrada, respetando las proporciones armónicas y la ergonomía. También recupera técnicas constructivas de la arquitectura rural, el caserío, la masía o el cortijo tiene mucho que enseñarnos.  
     Casas de tierra, casas de madera o casas de paja están de moda, en una búsqueda de retorno a la naturaleza, pero esto no es todavía bioconstrucción que exige una visión más global, plenamente ecológica y holística, para lograr la armonía del hábitat.
     La Bioconstrucción propone edificios ecológicos, saludables y sostenibles y minimiza los efectos nocivos sobre el entorno, favoreciendo el confort, la salud humana y el rendimiento físico e intelectual.

La Bioconstrucción, llamada biología de la construcción o Bäubiologie, considera el “impacto ambiental interno”, y estudia la ecología del inmueble, según el concepto de Biohabitabilidad, considerando el diseño, los materiales y las instalaciones biocompatibles.
     El auditor microambiental valora además las interacciones energéticas (calidad del aire, confort térmico y acústico, contaminación eléctrica y magnética, anomalías geofísicas o geopatías), que según la Geobiología afectan al confort y la salud. Y considera como Edificio Enfermo el inmueble cuyos factores ambientales internos resultan molestos o nocivos para sus habitantes.
     La Bioconstrucción analiza también el “impacto ambiental externo” de acuerdo con el concepto de Sostenibilidad. Valora el impacto sobre el medio natural, la huella ecológica, el ciclo de vida de materiales, las emisiones y residuos, el consumo de agua, y el ahorro energético con criterios de Bioclimática.

Podemos definir la Domobiótica como Arte y Técnica para la Casa Sana, y su objeto es el diseño del entorno saludable y sostenible, lo que llamamos Salud del Hábitat.
     El concepto DOMOBIÓTICA © (del latín Domus = casa y Bios = vida), es creación exclusiva del gabinete Domobiotik ®, como disciplina que integra la visión de la Arquitectura, la Ingeniería, la Ecología, la Biología y la Física, para el estudio de los diversos factores ambientales y el modo en que afectan a la calidad del hábitat, en particular desde el punto de vista de la salud humana.

Para ello la Domobiótica considera el Síndrome del Edificio Enfermo (SEE), la Bioclimática, la Geobiología, el Feng-Shui racional y otros aspectos, siempre desde una perspectiva técnica y científica rigurosa.
      La auditoría Domobiótica tiene por objeto evaluar la existencia de factores microambientales en el edificio y su entorno, valorando las interacciones biológicas, químicas o energéticas, del hecho arquitectónico sobre la salud humana, y proponer los criterios de prevención adecuados para lograr la Salud del Hábitat.
      En el diseño de la casa debemos considerar la forma y las proporciones de acuerdo a la ergonomía, las dimensiones humanas, y considerando las reglas de la geometría sagrada. Es esencial considerar la orientación de la casa sobre el terreno, pues afecta al geomagnetismo y al soleamiento, esencial para el aprovechamiento energético.

Edificio Enfermo
Es muy frecuente encontrarnos con el Síndrome del Edificio Enfermo, primeramente por deficiencia en la ventilación. Es vital asegurar la renovación de aire fresco para garantizar los niveles de O2, y eliminar contaminantes en aire (VOCs).
    Proponemos cerramientos transpirables, preferentemente con materiales naturales que no forman barrera de vapor, equilibran la humedad relativa del aire interior y permiten respirar a la casa.
    Debemos evitar el uso de materiales tóxicos (PVC), radiactivos (gres), o aislantes eléctricamente (plásticos), para prevenir campos eléctricos y cargas estáticas, facilitando la descarga a tierra. 
    Garantizar la calidad del aire exige controlar la presencia de químicos tóxicos en el ambiente interior, y puede requerir purificadores de aire del tipo Ión-plasma, humidificadores, o el uso de plantas de interior.

La invasión domótica y las nuevas tecnologías de la información (NTIC), generan un exceso de campo eléctricos y magnéticos y radiofrecuencias (microondas), que son causa de estrés neurobiológico, y a largo plazo inducen muchas patologías.
    Recomendamos siempre las conexiones informáticas y telemáticas por cable o fibra óptica, evitando los sistemas inalámbricos dentro de los edificios, y en particular en los espacios donde hay niños, enfermos o ancianos.

Instalaciones biocompatibles
Consideramos esencial una instalación eléctrica con criterios biocompatibles, estudiando el trazado del cableado, respetando una distancia de seguridad a los puestos de trabajo y descanso, y previniendo los campos eléctricos con una toma de tierra de baja impedancia.
    El confort se completa con la instalación de iluminación biológica, con niveles de iluminación suficientes (>800 lux Brigth Ligth), y considerando el perfil cromático de las fuentes de luz, que debe reproducir los siete colores del arco iris (fullspectrum).
    El uso consciente del color en paramentos, revestimientos, textiles y mobiliario completa la armonía de la casa, con criterios de cromoterapia arquitectónica.

Bioclimática
La eficiencia energética empieza por el aislamiento térmico de la envolvente, preferentemente con un sistema de aislamiento térmicos exterior (SATE), que garantiza el ahorro energético.
    Usaremos energías renovables (sol, viento, geotermia, biomasa, etc.) que nos proporcionan autonomía energética, incluso logrando la autosuficiencia, sin necesidad de conexión a las redes de suministro.

El Buen Sitio
El primer paso debe ser elegir el lugar para construir, que debe estar libre de las anomalías telúricas que llamamos geopatías, y alejado de las fuentes de polución (industria, agricultura, tráfico).
    Idealmente debemos buscar una Zona Blanca, un espacio natural de polución cero, de acuerdo a las recomendaciones de la Normativa de Zona Blanca-Zona Salud publicada por Domosalud.

Urbanismo saludable
Es posible un urbanismo ecológico, que debe ser saludable y sostenible, empezando por la planificación del suelo urbano, reservando la superficie adecuada para parques u zonas verdes.
   Aplicando los principio del diseño de la permacultura es posible conseguir la Ecotopía, la utopía ecológica en la ciudad. Nuestro lema puede ser "Casa sana, ciudad sana, planeta sano".

© Carlos Martínez Requejo. Domoterapeuta. 2015.


NOTA
Este artículo ha sido redactado como introducción del taller
LA BIOCONSTRUCCIÓN,
una arquitectura para la salud.

Impartido en PLURAL 21 el sábado, 17 de Octubre de 2015
Forma parte del tercer ciclo de formación
EL ARTE DE LA CASA SANA

Más información de los cursos: edu@domobiotik.es



 

ANEXO
EDIFICIOS ENFERMOS

Ya en 1984, un comité de la Organización Mundial de la Salud, estimó que en un 30 por ciento de los edificios nuevos o remodelados se producía un número excesivo de problemas de salud relacionados con la calidad del aire.

El tipo de malestares originados en estas situaciones es variado: alergias, jaquecas, náuseas, mareos, resfriados persistentes, irritaciones de las vías respiratorias, piel y ojos, etc.
    Un conjunto de síntomas originados por la concatenación de diversas causas: mala ventilación, descompensación de temperaturas, cargas electromagnéticas e iónicas excesivas, partículas en suspensión, gases y vapores de origen químico y bio-aerosoles, entre otros agentes causales identificados.
    Cuando se produce una situación como la descrita que afecta al 20% de los trabajadores, el INSHT declara el Síndrome del Edificio Enfermo.

Hemos analizado diversos edificios enfermos, famosos aunque poco conocida su problemática.

La Torre Agbar
Realizada por el arquitecto Nouvel, galardonado con el Premio Pritzker, considerado el ‘Nobel’ de arquitectura. Es un “ejemplo de libro”, un edificio enfermo, enfermo, enfermo, con más de 900 trabajadores afectados, que ahora se vende para ser remodelado como hotel de gran lujo.

Gas Natural
El nuevo edificio de Gas Natural, una torre acristalada de 20 plantas, fue proyectada por los arquitectos Benedetta Tagliabue y su difunto marido, Enric Miralles. La lipoatrofia semicircular ya suma 165 afectados, el 90% mujeres, en la sede de Gas Natural en Barcelona, recién inaugurada. Más de mil trabajadores han sido desalojados, y Gas Natural está instalando humidificadores y aumentado las tomas a tierra.

RTVE Prado del Rey
Las medidas aplicadas hasta ahora para intentar erradicar el amianto de varios edificios de RTVE en la sede de Prado del Rey han sido insuficientes. La corporación RTVE derribará varios edificios contaminados por amianto en Prado del Rey. Derribar estas instalaciones y construir unas nuevas tendrá un coste de 70 millones de euros, según datos de CC OO.

Sólo en Barcelona se han identificado más de 400 edificios públicos enfermos: La Caixa Diagonal, Torres Couderch, World Trade Center, Torres Nissan, etc. Centro Médico Teknon, CAP Ramón Turró, Ciudad de la Justicia, etc. El Corte Inglés, Toys-R-Us, Caprabo de L’Hospitalet, etc.



ESCUELAS ENFERMAS
Hemos realizado estudios y asesoramiento en muchos centros escolares, pues numerosas escuelas están incluidas en la lista de edificios enfermos… o están afectadas por el WIFI y las antenas de Telefonía Móvil.

COLEGIO GARCÍA QUINTANA. Valladolid.
Afectado por antenas de telefonía.
ESCOLA MARIANAO. Sant Boi de Llobregat.
Construída junto a una línea de alta tensión 220 KV.
ESCOLA SANT JORDI DE CERCS. Barcelona.
Construida junto a una línea de alta tensión 220 KV.
IES TÁRREGA. Lleida.
Afectada por antenas de telefonía.
SCUOLA ITALIANA. Sarriá. Barcelona.
Afectada por antenas de telefonía.
ESCOLA BRESSOL EL ROURE. Barcelona.
Síndrome del edificio enfermo.
ESCOLA BOSCH. Montjuic. Barcelona.
Afectada por antenas de telefonía.
ESCOLA TRES PINS. Montjuic. Barcelona.
Afectada por antenas de telefonía.
ESCOLA LA FLORESTA. Barcelona.
Afectada por antenas de telefonía.
ESCOLA EL PRAT. Barcelona.
Afectada por antenas de telefonía y red Wifi.
IES BISBE BERENGUER. L’Hospitalet. Barcelona.
Afectada por antenas de telefonía y red Wifi.
COLEGIO JUAN XXIII. Gandia.
Afectado por antenas de telefonía.
ESCOLA SANT PAU. Sant Pol de Mar. Barcelona.
Afectada por red Wifi.
ESCOLA EDUMAR. Castelledefels. Barcelona.
Afectada por antenas de telefonía.
IES ORIOL MARTORELL. Barcelona.
Afectada por antenas de telefonía y red Wifi.
ESCOLA JOVIAT. Manresa.
Afectada por antenas de telefonía.
ESCOLA TOLOSA. Navarra.
Afectada por teléfonos inalámbricos
DECT. ESCOLA VITORIA.
Afectada por antenas de telefonía.
CEIP MANUEL DE FALLA. Brenes. Sevilla.
Afectada por antenas de telefonía.
ESCUELA INFANTIL TAMARAL. Majadahonda.
Construida junto a una línea de alta tensión.

En la mayoría de los casos la preocupación que nos transmiten los padres es la presencia de líneas de alta tensión, antenas de telefonía móvil o la instalación de red Wifi.
    Hemos sido peritos de los padres en el caso de la Escola de Sant Jordi de Cercs, construida junto a una línea de alta tensión 220 KV, que ha sufrido varios casos de leucemia infantil, con dos niños muertos en preescolar.
     Igualmente por encargo de la AMPA hemos realizado el estudio ambiental de la Escola Bressol El Roure, que junto a la Biblioteca Agustí Centelles (C/ Urgell, Barcelona), han sido protagonistas en los medios, por presentar casos de Lipoatrofia, debido al Síndrome del Edificio Enfermo. Ambas han debido ser cerradas para realizar un saneamiento integral del edificio.
     En este momento estamos realizando el estudio de protección electromagnética del IES Solokoetxe de Bilbao, afectado por una antena de telefonía móvil a 38 m.

VER MAS: http://elpais.com/tag/edificios_enfermos/a/

sábado, 13 de febrero de 2016

Geometría Sagrada

La energía de las formas, espacio y proporciones
GEOMETRÍA SAGRADA

Aprender a percibir la energía de las formas, el espacio y sus proporciones es el objeto de este seminario sobre Geometría Sagrada, que también se imparte a distancia (On-line).
El seminario nos permite descubrir como la influencia las formas arquitectónicas, en nuestras casas, escuelas y entornos de trabajo, alteran la bioenergía de los espacios, y afectan a la salud humana.



LA GEOMETRÍA SAGRADA
Todo en el cosmos es geometría y matemática, la forma define los átomos y las galaxias. La geometría rige la estructura de las galaxias y define la trayectoria de los cometas y de los planetas.
La forma permite la vida, la magnetosfera protege la Tierra de los rayos cósmicos. La forma invisible del campo magnético terrestre es un escudo energético que nos protege de las radiaciones cósmicas, y minimiza el impacto de las tormentas solares, que se visibiliza en las auroras boreales.

La forma del átomo se basa en leyes geométricas, pues la geometría construye toda la realidad que vemos y tocamos. La estructura de átomos, moléculas y células, igual que las galaxias y planetas, sigue reglas geométricas.
La naturaleza desarrolla espontáneamente formas orgánicas armónicas, que expresan la vida, unas formas que percibimos como belleza. Sin embargo, el paisaje natural se ve alterado por la acción humana, como las formas duras de una industria agresiva que invaden el bosque.
Igual que el paisaje, el campo bioeléctrico atmosférico es alterado por la acción humana. Por ejemplo, la forma aguda de un templo, o de una torre de alta tensión, altera la tensión eléctrica de la atmósfera y crea el camino del rayo, favoreciendo la descarga de alta tensión.
 
De la misma manera, nuestro cuerpo en pie recibe mayor carga eléctrica del entorno, y la postura vertical incrementa el electroestrés, la tensión eléctrica del cuerpo. En posición horizontal el campo eléctrico del cuerpo humano se reduce, y el exceso de carga eléctrica se descarga a través del suelo natural, si no estamos aislados por materiales artificiales (dieléctricos).
Las ondas Alfa del relax y la creatividad surgen cuando entramos en resonancia con la Onda de Schumann, o sea cuando estamos en contacto directo con los elementos naturales, tierra, agua, aire y sol. Esto se refleja en la forma de nuestro campo bioenergético, que se visualiza con la cámara Kirliam.

La energía de las formas se manifiesta en las flores, en los copos de nieve, en el crecimiento celular, o en el concha de un Nautilus, y el poder de la geometría aparece en los sólidos geométricos y en las formas fractales, en todos los niveles de la naturaleza.


Números sagrados
Los números sagrados son siempre números irracionales, de infinitos elementos no periódicos, cuyo valor exacto nunca puede ser conocido con precisión. Un número irracional es “inconmensurable”, un concepto geométrico que se atribuye a Pitágoras de Samos (580-500 a.C.)

El número irracional más famoso es el número Pi (π) que define la razón entre la longitud de una circunferencia y su diámetro.
π = 3,1415926535 8979323846 2643383279 5028841971 6939937510… (50)

El número e, llamado número de Euler, es otro número irracional bien conocido, que es la base de los logaritmos naturales o del interés compuesto.
e = 2,7182818284590452353602874713527…

Otro irracional muy útil es la constante pitagórica, o raíz cuadrada de dos,
√2 = 1,4142135623730950488016887242097… Con interesantes propiedades geométricas, por ejemplo es la base del sistema de los formatos DIN para papelería y mobiliario, también se usa en música, electrotecnia o fotografía, y tiene amplia aplicación en la arquitectura.

Proporción áurea
La divina proporción o proporción áurea está formulada por el gran geómetra Euclides en su obra los Elementos (s.III a.C.), donde describe una construcción geométrica denominada División de un segmento en media y extrema razón.


El número áureo llamado Phi en honor del gran escultor y arquitecto Phidias, es la proporción que guardan entre sí estos segmentos.
Esta es la expresión algebraica:


 
Otro número irracional de infinitos elementos.

La idea es simple y perfecta: El todo se divide en 2 partes tal que, la razón entre la menor y la mayor, es igual a la que hay entre la mayor y el todo.

El rectángulo áureo es el que tiene sus lados en esa proporción, y ha sido usado como patrón de proporciones en la construcción de palacios y templos.

Serie de Fibonacci
Leonardo de Pisa (1170 – 1250), más conocido por Fibonacci (que significa hijo de Bonaccio). Es conocido por la sucesión de Fibonacci (1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21...), que nos lleva al Número de Oro.




La sucesión de Fibonacci se representa geométricamente mediante una sucesión de cuadrados que crecen en espiral. El cuadrado inicial (en gris) tiene de lado 1, igual que su vecino. Sobre estos dos primeros se superpone un cuadrado de lado 2, seguido a su vez por cuadrados de lados 3, 5, 8, 13, 21, y así sucesivamente, se obtienen rectángulos que se aproximan cada vez más al rectángulo áureo.
Si en el interior de cada cuadrado se traza un cuadrante de circunferencia, estos arcos quedan conectados y forman una elegante espiral, llamada espiral de Durero. Dicha espiral constituye una aproximación a la espiral logarítmica.

Proporciones
La teoría de la Proporción tiene gran relevancia en la estética de Arte y Arquitectura, siendo uno de los elementos clave para conseguir la armonía entre las partes y el todo de una obra artística o arquitectónica.
La proporción se define como la igualdad de dos razones a/b = c/d. La proporción es racional, conmensurable o estática si es un número racional positivo. Se llama irracional, inconmensurable o dinámica si es de valor irracional positivo.




Símbolos
El poder de la geometría se manifiesta de manera poderosa en los mandalas y los símbolos sagrados de todas las religiones y culturas.





El trisquel, triskelion o triskele, es el símbolo supremo de los druidas celtas, usado como talismán. Representa la unidad, de cuerpo, mente y espíritu, y la trinidad pasado, presente, futuro. Es un motivo de simetría rotacional, con tres espirales unidas, tres piernas, es característico del arte celta, al menos desde 3200 a.C. (edad del hierro).



Llamado pentalfa, pentagrama, pentáculo y estrella pitagórica, es un polígono estrellado de 5 puntas. Posee la proporción áurea (φ) en su trazado. Ha sido el icono de la escuela pitagórica, y es conocido desde los sumerios.




La flor de la vida es una figura geométrica compuesta de 19 círculos iguales, que crean patrones radiales simétricos semejantes a flores, envueltos en un círculo mayor. El símbolo de La Flor de la Vida es considerado sagrado entre diversas culturas alrededor del mundo, tanto antiguas como modernas.

Contiene dentro de sus proporciones el trazado de todos y cada uno de los sólidos platónicos. Su origen está en un monumento funerario egipcio (Abydos), también se encuentra en yacimientos fenicios, y ya había sido estudiado por Leonardo da Vinci.




Los sólidos platónicos, son los cinco poliedros regulares convexos, tal que todas las caras y aristas son iguales entre si, y todos los ángulos sólidos son iguales.
Son el tetraedro, hexaedro, octaedro, dodecaedro e icosaedro.
Se atribuye a Platón (427-347 a.C.) haberlos estudiado por primera vez. La formulación matemática corresponde a Euclides en torno al 300 a.C.


Laberintos, catedrales y monasterios
Encontramos ejemplos del uso de la geometría como patrón constructivo en toda la arquitectura clásica, desde la más remota antigüedad. Prestamos especial atención al prerrománico asturiano, como Santa María del Naranco, y a las catedrales góticas, como Chartres. Aquí es de destacar el laberinto que se encuentra a la entrada.

 

Ver Powerpoint. Curso presencial.




ARQUITECTURA, EL ARTE DE LA FORMA

Analizamos cómo las formas arquitectónicas, presentes en nuestras casas, escuelas y entornos de trabajo, afectan a la salud humana.
Por lo tanto la DOMOBIÓTICA constituye una medicina preventiva al identificar y armonizar las patologías ambientales del Edificio Enfermo, aplicando los criterios de la Bioconstrucción (Baubiologie). Es una propuesta de soluciones para armonizar las domopatías y lograr una casa sana, ecológica y sostenible.

Influencia de las formas en el hábitat humano
El diseño en urbanismo nos influye, la planificación del territorio es esencial como herramienta de economía y salud pública. Sabemos que la orientación solar y geomagnética tiene influencia sobre la salud y afecta al diseño bioclimático de los edificios.
La forma es esencial al hecho arquitectónico, empezando por el relieve y el territorio donde ubicamos la casa. Nos afecta el espacio, la panorámica y la perspectiva desde nuestra ventana, y nos afecta la forma de las ondas… sean cerebrales, o provengan de nuestro teléfono móvil.

 
No es indiferente la geometría de la orientación, al Norte o al Sur. La zona Sur de la casa será cálida y luminosa y la zona Norte oscura, húmeda y fría. También nos afecta la posición de la cama, o el puesto de trabajo. El feng’shui nos dice que todo irá mejor si dormimos con la cabeza al Norte.

Arquitectura y ergonomía
La casa debe ser construida a la medida del ser humano, las proporciones de los espacios afectan a la ergonomía y la funcionalidad. El arquitecto Palladio en su tratado “Los cuatro libros de la arquitectura” propuso que una de las siete formas de habitación más bellas y proporcionadas era 1/√2. O sea la raíz cuadrada de dos como regla de proporciones.

El rectángulo de razón √2 es de uso común en arquitectura para diseñar plantas y alzados. Le Corbusier, Meyer, Wrigth, etc., lo usan como extensión natural de un cuadrado a partir de la diagonal, usando el compás. Este número resuelve el problema de la duplicación manteniendo las proporciones. La serie normalizada de hojas DIN-A también posee esta proporción.

Podemos diseñar en base a los números metálicos (platino, plata, bronce, etc.), o el número místico (o plástico), según necesitemos una progresión mayor o menor en el ritmo de crecimiento espacial.
El número áureo Phi lo reservaremos para los usos sagrados, palacios, teatros, templos y monasterios, pues la alta vibración que genera Phi puede ser excesiva para la mayoría de mortales.

La ergonomía define la forma de los espacios, muebles y objetos, en función de uso a que se destinan. La ergonomía nos invita a diseñar el mobiliario adaptado a las dimensiones y fisiología del cuerpo humano, por ejemplo para prevenir la temida Lipoatrofia semicircularis.

La sensación que nos produce un local está en función de su forma y dimensiones, intuitivamente captamos si es demasiado ancho o estrecho, alto o bajo, y cuando estas medidas son excesivamente pequeñas tenemos sensación de claustrofobia, miedo (horror) a los espacios cerrados. Por el contrario un espacio demasiado abierto o vacío puede generar lo contrario, una sensación de agorafobia, miedo a los espacios abiertos.

Siguiendo el consejo del feng’shui la forma de la habitación debe estar en armonía con las personas que la habitan. No es lo mismo decorar un cuarto para un atleta varón de 1,85 m y 90 kg, que preparar un coqueto dormitorio para una estudiante de 14 añitos, con 1,60 m y 45 kg. Los muebles y objetos deben seguir las mismas reglas, en cuanto a forma, tamaño, color o texturas.

El exceso de cosas en un espacio puede producir agobio, sobre todo si es pequeño o hay mucha gente. El consejo del feng’shui es “limpiar y vaciar”, y eso se refiere a trastos, muebles, documentos, y también información. Al hacer una limpieza de feng’shui debemos vaciar trastero, armarios, cajones, archivos informáticos, los bolsillos y también la memoria, dejando que el olvido nos libere de ataduras.

Sabemos que la luz y el color modifican el espacio a nivel perceptual. Un espacio iluminado se percibe más amplio, y un techo iluminado se ve más alto. Los colores cálidos e intensos tienden a acercar el objeto y los colores fríos y pálidos lo alejan.

El lujo del espacio empieza por tener suficiente espacio para libros, ropa, trastos, y sobre todo para moverse y respirar sin agobio, para evitar la opresión y la claustrofobia.

Pero también cuenta el espacio exterior, el campo visual, cualquier agente inmobiliario sabe que una buena panorámica, amplias perspectivas, son argumentos de venta potentes que revalorizan un inmueble. Todos buscan un pisito con vistas, para huir del ruido y el fragor del tráfico buscan la altura, lo que ha incrementado la demanda de áticos.

En la mayor parte de casas falta espacio, espacio para ropa y libros, espacio para respirar, espacio para la soledad y el silencio, espacio para bailar y para practicar bricolage. Por el contrario tenemos un exceso de muebles y otros objetos. En general las puertas son estrechas, no pasa una silla de ruedas y menos una camilla, y nos preguntamos ¿donde guardo la bici? (o los esquís).

Ancho, estrecho, bajo (zulo).
El clásico apartamento de 90 m2 se hace inaccesible, por demasiado caro, y da paso a minipisos de 35 m2, llegando al “cuart de pis” de 25 m2. Por otra parte el techo es bajo, cada vez más bajo, en dos generaciones hemos pasado de más de 4,00 m de altura de techos (años 30), a los 3,00 m de altura (años 60), y a los actuales 2,50 m mínimo legal.
Estamos sufriendo una especulación inmobiliaria tridimensional, pues el volumen habitable (m3) y con él el aire respirable por persona, se han quedado en la mitad, con el pretexto del ahorro energético.

¿ Y si el verdadero lujo fuera el espacio ?

Es obvio que tener un espacio vital amplio es un lujo, pero no solo debemos considerar la superficie útil (m2) o el volumen habitable (m3), ahora sabemos que las formas y las proporciones son vitales para definir el confort de una casa, o el éxito de un negocio.

El Buen Sitio / El Buen Lugar
El Buen Sitio es por definición un lugar libre de “malas ondas”, libre de tóxicos y radiaciones nocivas, tal como estudia la bioconstrucción.
Eso exige que haya buenas vibraciones en todos los planos, físicos y sutiles, y eso se logra con las formas y proporciones armónicas.

© Carlos Martínez Requejo. Domoterapeuta. 2015.


NOTA
Este artículo ha sido redactado como introducción del taller
GEOMETRÍA SAGRADA
La energía de las formas, espacio y proporciones
Impartido en PLURAL 21 el sábado, 19 de setiembre de 2015
Forma parte del segundo ciclo de formación
EL ARTE DE LA CASA SANA


Más información de los cursos:

edu@domobiotik.es
 



Bibliografía relacionada

Platón. Timeo o de la naturaleza. 360 a.C.
Kepler, Johannes. Mysterium Cosmographicum. 1596.
Grandi, Guido. Flores geometrici ex Rhodonearum, et cloeliarum Curvarum descriptione resultantes. Florentiae, 1728.
Jung, Carl. El secreto de la flor de oro. Paidós 1961.
Le Corbusier, El Modulor I y II. Poseidon 1980.
Mandelbrot, Benoit. La Geometría Fractal de la Naturaleza, Tusquets 1982.
Merz, Blanche. Pirámides, catedrales y monasterios. Martínez Roca 1987.
Aivanhov, O.N. El lenguaje de las figuras geométricas. Prosveta. 1987.
Lonegren, Sig. El poder mágico de los laberintos. Martinez Roca 1993.
Capra, Fritjof. La Trama de la vida. Editorial Anagrama 1998.
Frisell, Bob. La cuarta dimensión. Hermética 1994.
Ghyka, M.C. El número de oro. Ed. Poseidón. Barcelona, 1998.
Ponce de León. Geometría Sagrada y Arquitectura Biológica. Psicogeometría 2002.
Buhigas, J. La divina geometría. Ed. la esfera de los libros. 2008.
Skinner, Stephen. Geometría sagrada: Descifrando el código. Gaia ediciones 2007.
Meavilla, Vicente. Matemática Sagrada. Editorial Almuzara 2014.


Links

http://www.sacred-geometry.es/
http://www.janosh.com/sp/work/
http://vihart.com/doodling
http://areafractal.tierradenomadas.com/
www.concienciasinfronteras.com/PAGINAS/.../arquitectura_bio.pdf
http://www.eltablerodepiedra.blogspot.com
http://www.psicogeometria.com
http://www.holisticarchitecture.com/
http://www.trazadosreguladores.com
http://www.fractalia.com.ar
http://www.sectormatematica.cl/fractales/fractales.pdf
http://matematicassagradas.blogspot.com.es/


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miércoles, 20 de enero de 2016

Factores ambientales en un entorno tóxico

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Experiencias de un domoterapeuta

Mostrar que factores ambientales tóxicos encontramos en los casos de hipersensibilidad ambiental múltiple es el amable encargo del Dr. Fernández-Solá, del Hospital Clínic de Barcelona, como prólogo del libro “Sensibilidad Química y Ambiental Múltiple”.
La creciente incidencia de la sensibilidad ambiental (química, eléctrica, magnética, acústica, etc.), nos avisa que vivimos en un entorno tóxico lleno de químicos y radiaciones. Consecuentemente, debemos actualizar las normas de salud ambiental para lograr un hábitat saludable de acuerdo a las investigaciones más recientes.

Nuestra salud depende de la calidad ambiental, si dormimos mal y nos despertamos cansados y confusos cada mañana, sin causa objetiva, posiblemente estamos en un entorno nocivo, con factores ambientales perjudiciales para la salud, es decir, tenemos el enemigo en casa.

Mi amigo el doctor Joaquín Fernández-Solá me ha pedido escribir el prólogo de este libro, y debemos alegrarnos de esta iniciativa, pues hay pocas publicaciones en España sobre el tema. Este libro trata de la sensibilidad ambiental, y nos muestra que el progreso indiscriminado tienen un alto precio, hemos perdido la conexión con la naturaleza, hemos olvidado el arte de la arquitectura, e insensibles al entorno natural vivimos en un hábitat enfermo, con factores ambientales nocivo que llamamos domopatías.

Como impartimos, ya en 1997, en un postgrado que tuve el honor de coordinar en la Universidad Politécnica de Barcelona, la existencia de domopatías en nuestro dormitorio o puesto de trabajo puede afectar a la salud, especialmente al equilibrio neurológico.

En los edificios enfermos se observan a corto plazo estrés psicofísico, insomnio, jaquecas, ansiedad, agotamiento crónico o depresión. A más largo plazo pueden aparecer daños orgánicos, con problemas respiratorios y circulatorios, afectando al sistema inmunitario y favoreciendo enfermedades degenerativas, como leucemia y cáncer.

A lo largo de mi experiencia como domoterapeuta, desde los años 80, me he encontrado con casos que se salen de lo normal. Una muestra es una persona muy cercana que presenta un complejo cuadro de electrosensibilidad, sensibilidad química múltiple y síndrome de fatiga crónica. Como consecuencia lleva años sin trabajar, su capacidad física de moverse está muy limitada y apenas sale de casa, pues caminar más de diez minutos sobre el asfalto es un esfuerzo. Sin embargo esta misma persona, pasa unos días en el Pirineo, y descubre que allí no se ahoga, no se marea, no se fatiga, y sus piernas pueden llevarla sin dificultad hasta la cascada, disfrutando de la montaña. Es evidente la diferencia de respuesta fisiológica entre el entorno urbano y la naturaleza, quizás lo primero en percibirse sea la pureza del aire, pero tampoco hay ruido, ni tráfico, torres de alta tensión, ni antenas de telefonía.

Desgraciadamente este no es un caso aislado, y cada vez son más los clientes que acuden a nuestro gabinete con cuadros de hipersensibilidad ambiental. Están afectados por domopatías, la vida les resulta imposible en su entorno habitual, y algunos llegan a abandonar casa y trabajo para encontrar un lugar limpio y sano lejos de la ciudad.

Todos ellos se caracterizan por la hipersensibilidad ante factores ambientales muy comunes en nuestra vida cotidiana. Les afectan los ruidos y los olores fuertes (lejía, suavizante, limpiadores, perfumes), son excesivamente sensibles al frío y al calor, como al tacto de ciertos materiales, y tiene que ser muy selectivos con su vestuario o los materiales de su entorno.

Según nuestra experiencia estos cuadros pueden aparecer de forma aguda a partir de una exposición intensa y puntual, como un lugar de trabajo con excesiva carga tóxica, una fumigación, o un accidente industrial. En otros casos surge de modo solapado, tras un largo goteo de exposiciones débiles, que se producen de manera inadvertida, crónica y habitual.
El desencadenante puede ser un cambio en el trabajo, o la renovación del piso con materiales modernos como PVC, pladur o parket sintético. En otros ha sido la mudanza a las cercanías de una fábrica, la instalación de una antena de telefonía cerca de la vivienda, o la nueva red wifi en el colegio donde trabaja.

Desde los años cincuenta somos conscientes de la creciente polución química, inicialmente contaminación atmosférica, pues un progreso tecnológico incontrolado ha traído el humo de las fábricas y el escape de los coches hasta nuestro hábitat, una polución material que podemos ver, oler y mascar.
No somos tan conscientes de la polución vibratoria, ruido y vibraciones, que si bien podemos captar por el oído, llegan a ser imperceptibles por el hábito, y solo somos conscientes cuando surge el silencio.

Por otro lado nos invaden ondas electromagnéticas en la calle, la casa y el trabajo, penetran nuestro cuerpo y nuestro cerebro, estas ondas incluso penetran la barrera hematoencefálica, pero nuestros sentidos no nos alertan de esta polución invisible e inmaterial.

Como consecuencia de este creciente deterioro del entorno habitable encontramos cuadros de hipersensibilidad ambiental, sensibilidad química, biológica, electromagnética, y otras enfermedades emergentes hasta hace poco desconocidas.
Todos somos sensibles en algún grado, pero no reaccionamos igual ante los agentes nocivos, mientras uno presenta un cuadro de sensibilidad que le causa molestias menores, otros desarrollan patologías serias que les inhabilitan, e incluso ponen en peligro su vida.

La plaga de sensibilidad química múltiple se relaciona con la exposición a fuentes de contaminación ya bien conocidas, como la polución por amianto, CFC, plomo, benceno, zinc, ftalato, formaldehído, organoclorados, radón, etc. Y el cuadro se agrava por el consumo de agua y alimentos desnaturalizados, o contaminados, especialmente por pesticidas y abonos, mercurio y otros metales pesados.

Frecuentemente la calidad del aire es peor en los espacios cerrados, demasiado herméticos, por la presencia de materiales nocivos, productos de limpieza, o por los sistemas de climatización. El informe Greenpeace sobre el polvo doméstico encuentra más  de cien productos químicos tóxicos dentro de nuestras casas, a veces en triple concentración que en el exterior.

La reciente epidemia de lipoatrofia semicircularis, en edificios emblemáticos de Barcelona, ha puesto de relieve que cierta arquitectura moderna, excesivamente tecnificada resulta realmente inhabitable y estamos creando edificios enfermos. La observación de cómo se disuelve la grasa corporal, creando una depresión visible y palpable, ha generado una gran alarma social. Debemos investigar si esas condiciones laborales nocivas, en primer lugar los campos electromagnéticos, pueden afectar también otras grasas más vitales como la mielina del sistema nervioso.

En las últimas décadas surge una gran preocupación por las líneas eléctricas de alta tensión o las subestaciones transformadoras, con miles de kilovoltios, que causan importantes efectos bioeléctricos como informa el Instituto Karolinska, relacionados con leucemia infantil y cáncer de cerebro.

Y más recientemente surge una gran alarma social por la presencia de las antenas de telefonía móvil, una red que invade todo el territorio, a veces al otro lado de nuestra ventana, e introduce radiofrecuencias (microondas pulsantes) que están creando daños neurológicos identificables con el “síndrome de las microondas”, ya estudiado por los rusos en los años 70 en operadores de radar.

El problema es que el cliente afectado se preocupa mucho de esos grandes antenas que amenazan nuestra casa desde el exterior, pero muchas veces el enemigo está dentro. En nuestras inspecciones encontramos varios teléfonos móviles en cada casa, y es normal la presencia de teléfonos inalámbricos dect, redes wifi y wimax, o sistemas bluetooth, que generan microondas dentro de nuestro espacio habitable. Todas estas tecnologías producen radiofrecuencias con efectos intensos a nivel biológico, debido a su gran proximidad a nosotros, como el teléfono inalámbrico en la mesilla de noche que puede emitir microondas cien veces más intensas que la antena de telefonía del edificio de enfrente.

En una casa moderna encontramos además campos eléctricos, magnéticos o electrostáticos, producidos por la red eléctrica interna, en la cabecera de la cama o apenas al otro lado de la pared, transformadores de zona en el bajo de la casa, cuadros eléctricos detrás de la puerta, alimentadores y reactancias, bobinas de motores, tubos de rayos catódicos de monitores de televisión y ordenadores, que nos rodean. Recordemos que basta un simple radiorreloj en la cabecera de la cama para producir más de mil doscientos nanoteslas (1.200 nT), cuando el umbral recomendado por la EPA (Environmental Protection Agency, USA), aconseja un máximo de doscientos nanoteslas. Como referencia la norma UNE-ENV 50.166 de aplicación en España permite una exposición de hasta cien microteslas (100.000 nT), o sea quinientas veces mayor.

Estas cifras reflejan la laxitud de la legislación vigente en España, excesivamente tolerante con la industria, frente a países pioneros como Canadá (Toronto) o Austria (Salzburgo). Otros muchos países tienen normativas muy restrictivas ante las emisiones electromagnéticas, y podemos citar Rusia, Kazajstán, Suiza, Suecia, China o Nueva Zelanda. Destaco la iniciativa francesa de crear “ecovillages o zonas blancas” (Zone Blanche = Zone Santé), donde la intensidad de radiofrecuencias sea menor que 0,1 µW/cm2 (R. Salzburgo), un entorno donde los hipersensibles pueden sobrevivir.

Este panorama se agrava por la agresión del creciente ruido ambiental, en particular en las grandes ciudades o cerca de autopistas o aeropuertos, con muchos decibelios tanto de ruido audible como inaudible (infrasonido, ultrasonido). Además las vibraciones mecánicas son causa adicional de fatiga, estrés y sobrecarga del sistema inmunitario, y existen estudios que culpan al ruido crónico como factor de riesgo en patologías degenerativas, algo más que cefalea o sordera. Aquí también tropezamos de nuevo con la tolerancia de la normativa acústica, que en muchos casos se sobrepasa sin apenas control, y tenemos las ciudades más ruidosas de Europa.

Un cuadro alarmante que surge de nuestra experiencia de muchos años de realizar inspecciones ambientales o auditorias domobióticas en viviendas, escuelas y empresas, todas ellas con entornos excesivamente contaminados, siempre de origen multifactorial, pues concurren factores químicos, biológicos, electromagnéticos o radiactivos, creando sinergias.

No debemos olvidar que todo efecto químico es siempre electroquímico, pues los electrones corticales son los responsables de las reacciones químicas, y el electrón es en esencia la electricidad. Por eso la presencia de agentes químicos en entornos con electropolución incrementa el riesgo de modo exponencial, pues genera millones de átomos y moléculas ionizados, o sea radicales libres, muy agresivos en el medio biológico interno.

Somos una inmensa minoría los que somos conscientes de la triste realidad actual, y dedicamos tiempo y energía a informar al ciudadano, a divulgar los riesgos en el entrono profesional, y a exigir a la administración una legislación restrictiva, para proteger la salud pública en aplicación del Principio de Precaución.

Afortunadamente como domoterapeutas podemos aportar soluciones, y en muchos casos hemos podido verificar que el malestar de la dueña de la casa o el absentismo laboral se elimina, o minimiza sus síntomas, tras nuestra intervención técnica, apantallando las radiaciones, eliminando materiales nocivos o modificando los sistemas de climatización, con los criterios biológicos de la domobiótica.

Quisiera terminar con propuestas optimistas, pues es posible armonizar los edificios enfermos con medidas correctoras, de acuerdo a las buenas prácticas de la bioconstrucción. Los factores prioritarios serán, la calidad del agua y del aire, los materiales e instalaciones biocompatibles, y la reducción del ruido y la electropolución, respetando una distancia de seguridad, y si es preciso mediante el blindaje electromagnético ante los focos de mayor riesgo como las antenas de telefonía.

Con estos criterios podemos sanear los edificios enfermos y tener casas y espacios de trabajo saludables. Esto es especialmente vital en los dormitorios, que deberían calificarse de ”zonas sensibles”. Si aplicamos las buenas prácticas de la bioconstrucción en el urbanismo, descubriremos que es posible vivir en ciudades sanas, ecológicas y sostenibles.

Nuestros políticos deben saber que vivir, estudiar o trabajar en ambientes nocivos tiene una repercusión socio-económica muy importante, pues afecta de manera muy seria a nuestro capital humano, como pone de relieve el Manifiesto de Barcelona, realizado por el grupo de expertos de Domosalud, equipo que coordino y donde participan varios de los autores de este libro. Estos factores de riesgo ambiental aumentan de manera espectacular el gasto de sanidad y el consumo de medicamentos, especialmente psicotropos y calmantes al favorecer por un lado patologías crónicas como insomnio, estrés, jaquecas, ansiedad, depresión, dolor inespecífico, reumatismo, asma, alergias. Y de otro lado reducen la atención y concentración, producen fatiga, absentismo, bajo rendimiento laboral, errores ante el ordenador y despistes inexplicables ante el volante.

El estado actual de la investigación, aún insuficiente, no ha podido determinar en algunos casos la relación causa-efecto, pero permite afirmar que existe una asociación directa entre la exposición continuada a estos factores de riesgo ambiental y la aparición de muchas patologías en los seres humanos.

En esta línea de trabajo, es de agradecer la investigación del doctor Fernández-Solá y su equipo del Hospital Clínico de Barcelona con las patologías emergentes, como el síndrome de fatiga crónica y la sensibilidad química múltiple, pues el debate en la comunidad científica está abierto. Y sería deseable que pronto sea operativa la nueva unidad de electrosensibilidad, o hipersensibilidad electromagnética, otro aspecto aún poco investigado en España.

Por todo ello, recomiendo una atenta lectura de este libro, que da respuesta a las preguntas de los pacientes con excesiva sensibilidad ambiental, aprendiendo a evitar los riesgos. Mi recomendación final es que hagan un estilo de vida sano, en contacto con la naturaleza, protejan sus casas y su espacio de trabajo, armonizando su hábitat con la bioconstrucción, y consecuentemente su salud se lo agradecerá.

© Carlos Martínez Requejo. Domoterapeuta.

NOTA
Este artículo fue publicado como prólogo del libro
SENSIBILIDAD QUÍMICA Y AMBIENTAL MÚLTIPLE
Sobrevivir en un entorno tóxico
Dr. Fernández-Solá y Dr. Santiago Nogué
Colección Oxígen – Viena Ediciones
Febrero de 2011