miércoles, 10 de marzo de 2010

Iluminación interior, salud del hábitat y rendimiento laboral


Luminotecnia y fotobiología



Iluminación interior, salud del hábitat y rendimiento laboral



En el diseño de un hábitat natural y sostenible es esencial considerar la arquitectura de la luz, de acuerdo a las modernas investigaciones en ergonomía, neurociencia y fotobiología.

La poderosa influencia de la luz, artificial o natural, en los neurotransmisores cerebrales modifica la memoria, la atención, el humor y el comportamiento de las personas, afecta a la salud humana y altera la capacidad de estudio y el rendimiento laboral.



- Influencia de la iluminación en el ambiente humano
Cada día más, a medida que progresa la urbanización y tecnificación del planeta, los habitantes de las ciudades pasamos hasta el 80% de nuestro tiempo en entornos cerrados, totalmente alejados de lo natural que es vivir a pleno sol. Vivimos realmente enclaustrados dentro de recintos opacos, sea casa, escuela o trabajo, e incluso durante el transporte (coche o metro), donde disfrutamos de poca o ninguna la luz solar.
Desde Newton la ciencia de la óptica conoce desde hace tiempo que la luz condiciona la visión, afectando a la agudeza visual y la percepción de los colores. Hoy el estado de la investigación en neurociencia permite afirmar que la luz es biodinámica, pues afecta profundamente al sistema endocrino y a través de él a todos los sistemas biológicos. Especialmente, la escasez o ausencia de luz solar influye negativamente sobre el estado de nuestro ánimo y afecta a la capacidad del cerebro para el manejo rápido de la información. Por tanto la calidad de la iluminación artificial es significativa para la actividad humana y el rendimiento físico e intelectual.
La iluminación usual en los ambientes donde vivimos, estudiamos y trabajamos, generalmente mal diseñada, monótona y muy insuficiente, produce falta de atención, desánimo, tristeza, depresión, e incrementa el estrés y la fatiga de la jornada, lo que puede ser causa de accidentes, absentismo laboral y bajo rendimiento.

- ¿Qué es la luz? (Recuadro)
Los físicos llaman luz a la banda del espectro de radiaciones electromagnéticas que percibe el ser humano. Comprende la luz infrarroja, que reconocemos como calor, toda la luz visible, con los siete colores del arco iris y los rayos ultravioletas, responsable entre otros efectos benéficos del bronceado.
Las radiaciones visibles, con longitud de onda entre 400 y 720 nm (1 nanómetro = 1x10-9 m), son percibidas por el ser humano gracias a ese fotosensor maravilloso que es nuestra retina.
Nuestro ojo es miles de veces más sensible que los sensores cutáneos, que también responden a las otras bandas invisibles de la luz, la luz infrarroja, que nos calienta y la luz ultravioleta, que nos broncea.


- Nivel mínimo de iluminación
Día a día, para realizar cualquier actividad a pleno rendimiento, precisamos percibir una luz brillante, de intensidad mínima entre 800 a 1000 lux. Esta intensidad le dice a nuestro sistema nervioso que ya es de día, el estímulo de esta luz brillante nos despierta el ánimo, sin necesidad de aditivos químicos como alcohol, café o tabaco.
La fotobiología nos dice que la percepción de la luz brillante por la glándula pineal, reduce o inhibe la secreción de melatonina, la hormona del sueño nocturna, y proporciona al cerebro serotonina, la hormona de la actividad y la felicidad.
Habitualmente se calcula la iluminación con criterios muy restrictivos, apenas el nivel luminoso mínimo para permitir la capacidad de lectura. Así en nuestros los ambientes de trabajo son usuales intensidades desde 100 a 200 lux en pasillos, y 300 a 500 lux en despachos. Estos son niveles de iluminación insuficientes, similares a una caverna ante el fuego, que no permiten superar la somnolencia y estar mentalmente despierto y alerta.
Por contraste en el exterior, a plena luz del sol, encontramos intensidades altísimas desde 10.000 lux, en un día invernal, hasta un máximo de 150.000 lux, al sol de mediodía en pleno verano. Aún en invierno, todos percibimos la inyección de energía vital que se capta al salir al exterior, cuando los rayos solares llenan nuestros ojos y bañan nuestra piel. Naturalmente al tomar el sol, siguiendo nuestro inconsciente, buscamos algo más que un bronceado de moda.

- Parpadeo, magnetismo y estrés
Las baterías fluorescentes usadas comúnmente, tienen la frecuencia de parpadeo a 50 Hz, de la corriente eléctrica alterna. Esta pulsación encendido/apagado induce las ondas cerebrales del estrés y la agresividad, ondas Beta, además de producir cansancio físico, cefaleas y fatiga visual. Pulsaciones lumínicas similares las producen los monitores de ordenadores y televisores, lo que agrava el problema, pues pasamos muchas horas ante una pantalla.
Recordemos que el estrés causa una excesiva secreción de cortisol en el cerebro, matando millones de neuronas y favoreciendo los radicales libres. Las reactancias usuales, además, producen interferencias radioeléctricas, que podemos oír en nuestra radio y ver en la pantalla del televisor, alterando las telecomunicaciones y sistemas informáticos, y son causa de una importante contaminación electromagnética (elektrosmog), que afecta a la salud humana.
Por el contrario las modernas reactancias de alta frecuencia, o balastos electrónicos, que vibran entre 20.000 y 40.000 Hz, eliminan la fatiga visual y el estrés cerebral al evitar el parpadeo del tubo, ya que este no llega a apagarse completamente.
Además las reactancias electrónicas producen un encendido instantáneo del fluorescente, al prescindir de cebadores y condensadores, y nos ahorran dinero al consumir menos energía eléctrica, alargando la vida de los tubos y eliminando el peligroso elektrosmog.

- La luz de espectro total
La bombilla común es la iluminación más usada desde Edison hasta hoy, la conocida lámpara incandescente. El finísimo filamento de wolframio de la bombilla se pone incandescente por el paso de la corriente eléctrica y emite una luz cálida y rojiza. Pero de una manera muy primitiva e ineficaz, derrocha hasta el 80% de la energía eléctrica emitiendo en la banda de infrarrojos, una energía que tiramos en forma de calor.
Esta luz incandescente tienen un perfil de color incompleto donde dominan los colores amarillo-naranja-rojo, con ausencia total de los tonos de alta frecuencia, los relajantes verdes, azules y violetas. También son luminarias incandescentes tanto las clásicas lámparas estándar, como las lámparas de vapor de sodio y mercurio o las modernas dicroicas y halógenas.
La luz fluorescente utiliza la capacidad electroluminiscente del fósforo, y por el contrario produce una luz fría, de dominante verde-azulada, esta luz es deficiente en la franja azul-violeta y naranja-rojo. El uso de tubos fluorescentes está muy extendido por su bajo costo en los ambientes domésticos, de trabajo y de estudio, y es unas de las causas de patologías ambientales en el edificio enfermo. Existen diversas tonalidades de luces fluorescentes, blanco frío, blanco cálido, blanco de luxe, que mejoran algo el impacto visual, pero no poseen un espectro de color completo.
Por el contrario las modernas lámparas fluorescentes tipo FullSpectrum, con luz de espectro total, alcanzan la mayor eficiencia y ahorro energético, produciendo una iluminación de blanco puro, con todos los colores del arco iris. Existen tubos FullSpectrum de todos los formatos convencionales (18-36-58 W), y también lámparas compactas de diversas potencias y diseños (incluso de rosca), que pueden adaptarse a cualquier tipo de luminaria moderna.
La luz de espectro total es similar a la luz del sol y nos permite apreciar la verdadera tonalidad de los colores, en todos sus matices. Esto es de importancia vital en el mundo textil, imprenta, fotografía donde se necesita una correcta estimación del color, como también en el ámbito escolar o clínico. Pero la luz de espectro total también es precisa para que nuestra mente y nuestro sistema endocrino funcionen a pleno rendimiento, pues literalmente nos alimentamos de luz.

- Ver la vida a través de un cristal (Recuadro)
Vivimos encerrados detrás las ventanas, muchas veces estancas, donde nos falta el contacto con la luz del sol y el aire libre, estamos la mayor parte del tiempo aislados al otro lado de vidrios que filtran el ultravioleta.
Esto se debe a que el vidrio común de ventana, por su alto contenido en óxido de hierro, no permite el paso de las frecuencias UV, algo muy útil para salvaguardar el color de las tapicerías. Podemos reconocer un vidrio de alto contenido en hierro por su canto de color verde.
Los vidrios de los vehículos, muchas veces deliberadamente oscuros, de igual modo las lentes de las gafas graduadas y más aún las de sol, también impiden al ojo captar la parte ultravioleta del espectro solar.
Sin embargo, existen cristales de cuarzo puro que por su transparencia permiten el paso de todos los colores del sol, recordemos que los rayos UV, que recibimos al tomar el sol, son la única fuente de vitamina D.


- Luz y neurotransmisores cerebrales
Naturalmente, necesitamos la luz del sol para vivir ya que el ciclo circadiano de la luz, la alternancia noche-día, produce una estimulación cíclica de nuestros neurotransmisores, los mensajeros químicos que transmiten la información entre neuronas. Nuestro reloj biológico responde al ciclo de la luz, y la luz diurna favorece la producción de serotonina y dopamina, que activando la atención y estimulando la actividad, nos hace sentirnos en forma. Por el contrario en ausencia de estímulos luminosos, por ejemplo al atardecer, aumenta la melatonina, un proceso natural que induce el sueño.
En los ambientes interiores la falta del ritmo luminoso natural, con una iluminación igual a todas horas, altera el reloj biológico y rompe el ciclo melatonina-serotonina, lo que nos causa somnolencia matinal e insomnio de noche. El 30% de la población mundial, y más en los países desarrollados, al romperse este biorritmo luminoso y vital, sufre de insomnio crónico, lo que genera un enorme consumo de narcóticos y estimulantes químicos.
La cantidad de luz nos afecta como nos muestra el trastorno afectivo estacional, que fue descubierto por el Dr. Rosenthal en 1981. Al comienzo del invierno, casi como una hibernación, el TAE produce apatía, exceso de apetito, depresión, incluso puede aumentar la tendencia al suicidio, todo ello a causa de la escasa luz invernal. En invierno hay menos luz natural y además, debido al frío, pasamos más tiempo dentro de las casas, demasiado oscuras, lo que se agrava en las latitudes septentrionales. Por el contrario la luz intensa del sol en la primavera y el verano favorece de nuevo la actividad y el optimismo.
Viviendo casi permanentemente en ambientes cerrados, la mala iluminación artificial, muy escasa y de intensidad constante, monótona, nos aísla de los ciclos luminosos naturales, estacionales y diurnos, esta ausencia de la luz solar biodinámica, causa una ausencia de estimulación fotobiológica. 

- Investigación en Neurociencia.
La primera lámpara de espectro total es desarrollada por el Dr. Ott. Durante un estudio realizado para Walt Disney observó que las semillas de calabaza no germinaban bajo la luz fluorescente de los estudios de cine. A partir de aquí creó una lámpara de espectro completo, igual que el sol, con emisión de colores naranja y azul, lo que permitía la germinación natural de las semillas.
Actualmente los estudios clínicos del Dr. Riley confirman que el uso de la luz y los filtros de color a través de los ojos, permite un mayor control del cerebro sobre las funciones corporales, debido a que no todas las personas procesan la luz de la misma manera. Un baño con luz de espectro total tiene un efecto terapéutico para el trastorno afectivo estacional, TAE, y normaliza los ritmos de la melatonina, alterados en este tipo de depresión.
Diversos investigadores han sugerido efectos beneficiosos de la terapia lumínica, el baño de luz, en las depresiones sin patrón estacional. La luz solar también esta indicada en los trastornos del ritmo circadiano del sueño, incluyendo el tipo de sueño retrasado, el jet-lag y los producidos por el cambio de turno laboral.
Investigaciones llevadas a cabo por los neurocientíficos confirman un mejor aprovechamiento de la luz en la zona del azul-violeta y del naranja-rojo. Los estímulos con luz de espectro total y filtros de color permiten una mejora de la agudeza visual de lejos, con menos dioptrías en el 95% de los casos, así como un mejor control del ciclo de activación alfa, con mejora del proceso cognitivo-perceptual (memoria, aprendizaje), logrando un mayor rendimiento académico y laboral.
Estas constantes psicobiológicas, como la capacidad de alerta y atención, se pueden evaluar cuantitativamente mediante test visuales, no invasivos, determinando el rendimiento académico o laboral de una persona.


- Arquitectura de la luz.
Por tanto en el diseño del ambiente humano, es esencial la arquitectura de la luz, buscando la luz del sol siempre que sea posible, abriendo el espacio con grandes ventanas, lucernarios y claraboyas y diseñando con criterios biológicos la iluminación artificial.
En el diseño de la iluminación ambiental debe considerarse el ciclo temporal y la cantidad de luz artificial, una luz biodinámica, de acuerdo al entorno y el clima donde vivimos. Pero también debe estudiarse la calidad de la luz, la corrección de color y el parpadeo, además del contraste y la distribución espacial, de acuerdo a la ergonomía, y según el uso de cada espacio.
La mayor parte de los arquitectos e interioristas no consideran suficientemente el gran impacto que la luz tiene sobre la atención, la capacidad de estudio, los reflejos y la capacidad productiva. Con frecuencia nuestros ambientes de trabajo sufren de contaminación lumínica. Puede ser tanto por exceso o ausencia de luz y color, o por deslumbramiento de luces directas, en ambientes con reflejos o contraste de luz excesivo. Todas ellas son agresiones que hieren la retina y, a través del nervio óptico, impactan en lo más profundo del cerebro.
El proyecto luminotécnico debe contemplar el confort del hábitat con nuevos criterios de calidad ambiental, considerando los aspectos energéticos, visibles e invisibles, que afectan al residente, sea ama de casa, trabajador o ejecutivo, según las exigencias del trabajo. Por lo tanto el proyectista al diseñar un espacio de trabajo debe valorar, de manera prioritaria, los efecto psicológicos y biológicos de la luz, como nos muestra las investigaciones en neurociencia y fotobiología.
La intensidad lumínica y la calidad cromática de un ambiente afectan a clientes y trabajadores, cualquier escaparatista sabe que la luz intensa y brillante, estimula el consumo y sube las ventas. Un entorno luminoso adecuado y hermoso, con luz biodinámica y luminarias de espectro total, mejora el estado de ánimo, produce alerta mental, aumenta las ganas de trabajar y estimula el buen humor.

© Carlos M. Requejo
Arquitecto Interiorista.
Gerente de JCC Gabinete de Asesoría y Proyectos de Calidad Ambiental, SL.
Coordinador del postgrado de Geobiología y Salud del Hábitat de la Universidad Politécnica de Cataluña, UPC.




Notas al margen:

SÍNDROME DEL EDIFICIO ENFERMO
El conjunto de patologías tecnológicas, especialmente calidad del aire, que concurren en un inmueble y que lo hacen insalubre para la actividad humana.
ELEKTROSMOG
Acuñado en Alemania, el concepto de “Elektrosmog”, define la contaminación invisible producida por campos electromagnéticos.
FUL SPECTRUM/ESPECTRO TOTAL
Literalmente luz de espectro completo, que contiene todos los colores de la luz solar.
FOTOBIOLOGÍA
Rama de la Biología que estudia las interacciones de la luz y los seres vivos.

TAE

Siglas de Trastorno Afectivo Estacional. Alteración neurofisiológica que se produce en otoño-invierno por falta de luz solar, más grave en personas que habitan en regiones con poca luz, como las latitudes boreales.
LUX
Unidad de intensidad luminosa, aproximadamente equivale a la luminancia producida por una vela (bujía).

Bibliografía

- Estrés de Alta Tensión. Contaminación electromagnética. Carlos M. Requejo. Didaco SA. 1988.

- La Casa Enferma. Energías telúricas y salud. Carlos M. Requejo. Didaco SA. 1988.

Bibliografía científica

- Fuller P. “Attention and the EEG alpha rhythm in learning disabled children”

Journal of Learning Disabilities, Vol. 11, No. 5, May 1978, pp. 44-53.

- Ludlum, W. Visual training, “The alpha activation cycle and reading”

Journal American Optometric Association, Vol. 50, No. 1 January 1979, pp. 111-115.

- Ott. J. N. “Color amd Ligth; Their Effects on Plants, Animals, and People”

J. Biuoso Res. 1985, 7, (part I).



www.domobiotik.com


5 comentarios:

  1. Me podría decir alguna web donde vendan estas bombillas fullspectrum?
    Gracias

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  2. Puede encontrarlas en una buna tienda de iluminación.

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  3. fluorescente biolux l.lumilux de luxe artículo en dsalud marzo 2014. no la puedo localizar ni en la web ni en tiendas de iluminación.saludos

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  4. Muy interesante la verdad. Graciiias por el connteniddo!

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