viernes, 11 de julio de 2014

Iluminación biológica / 2

Iluminación tóxica o biológica
¿Cuál es la mejor iluminación artificial?

Si decimos que los led son nocivos para la retina, que las lámparas de ahorro tienen mercurio, que las halógenas emiten magnetismo e irritan la vista, que las incandescentes nos deprimen, derrochan energía y además ya no se fabrican… debemos responder a la pregunta del usuario, entonces… ¿que bombillas uso?

Pretendemos definir que es una “iluminación saludable”, llamada biológica o biodinámica, según los criterios biológicos de la Domobiótica, considerando la bioconstrucción y de acuerdo a las modernas investigaciones en neurociencia.

- Influencia de la iluminación en el ambiente de trabajo. 
La poderosa influencia de la luz en los neurotransmisores cerebrales modifica la atención, el humor y el comportamiento y afecta a la seguridad y el rendimiento laboral. En otoño-invierno la progresiva falta de la luz natural del sol induce en muchas personas la depresión invernal. En bioconstrucción decimos que la referencia es la naturaleza. Es evidente que la única iluminación plenamente saludable es la luz natural, la luz del sol. Todas las opciones de iluminación artificial tienen puntos débiles, y por lo tanto algunos efectos secundarios no deseados.

Según las investigaciones en neurociencia la iluminación biológica es uno de los factores micro-ambientales más significativos del confort y la salud en espacios interiores. La luz ejerce una poderosa influencia en la seguridad y el rendimiento laboral, pues a través de la glándula pineal y el hipotálamo activa los neurotransmisores cerebrales, modifica la atención, el humor y el comportamiento humano. La arquitectura de la luz afecta al rendimiento laboral y la salud humana, creando ambientes sanos y optimistas. 
La iluminación más saludable es la luz solar, el sol ilumina nuestras vidas, pues nuestros sistemas biológicos están adaptados evolutivamente a la luz emitida por el sol, que es un factor esencial para nuestra salud. Sin embargo, vivimos desconectados de la hora solar, olvidando que el sol es el reloj natural. El movimiento aparente del sol marca las horas, y es el ritmo de la luz diurna el que condiciona los ritmos biológicos de lo seres vivos, los llamados biorritmos circadianos, que se desarrollan alrededor de las 24 horas del día. La apertura y cierre de los girasoles y el canto del gallo, como la temperatura basal o la secreción biliar y otros muchos ritmos biológicos, siguen máximos y mínimos de acuerdo al ciclo solar. 
En los países desarrollados los habitantes de las ciudades pasamos más del 80% de nuestro tiempo en entornos cerrados, casa, transporte o trabajo, unos recintos opacos, con poca o ninguna la luz solar. Consecuentemente, trastornos del sueño, cansancio crónico y depresión son patologías crecientes. La óptica conoce hace tiempo que la luz nos afecta, por ejemplo condiciona la agudeza visual y la percepción de los colores. También sabemos que la luz del sol es antianémica, bacteriostática, mejora el sistema inmunitario y es la única fuente de vitamina D, favorece el crecimiento de los niños, pues la radiación ultravioleta (UVA) previene el raquitismo y la osteoporosis.
Hoy el estado de la investigación en neurociencia permite afirmar que la luz es biodinámica, pues afecta profundamente al sistema endocrino y a través de él a todos los sistemas biológicos. Especialmente, la ausencia de luz solar influye negativamente sobre el estado de ánimo y afecta a la capacidad del cerebro para el manejo rápido de la información. Por tanto la calidad de la iluminación artificial es significativa para la seguridad y el rendimiento laboral. Por supuesto, esto afecta más a un grupo de personas que presentan fotofobia, o hipersensibilidad a la luz, muy frecuente entre los afectados de sensibilidad química y/o electromagnética.
La iluminación usual en entornos de trabajo, mal diseñada, monótona y muy insuficiente, produce falta de atención, pérdida de memoria, desorientación, desánimo, depresión, e incrementa el estrés y la fatiga de la jornada, lo que puede ser causa de accidentes, absentismo laboral y bajo rendimiento físico e intelectual.

En nuestra praxis profesional hemos observado los efectos nocivos de la iluminación artificial en las personas, y su afectación a la salud, a la capacidad de estudio y al rendimiento laboral. Evidentemente estos efectos nocivos son mayores en los sujetos sensibles, niños, ancianos y enfermos (personas con sistema inmunitario deprimido), y especialmente en los afectados de hipersensibilidad ambiental.

Los posibles efectos ópticos van más allá de las molestias visuales, incluyendo daño retiniano o degeneración macular. Con frecuencia se observan efectos neurológicos, y a través de la glándula pineal se afecta al sistema hormonal e inmunitario. Sin embargo, verificamos que en la mayoría de casos las molestias o trastornos remiten a corto plazo, en contacto con la naturaleza, o tras la instalación de iluminación biológica.


- La luz (Recuadro)

Llamamos luz a la parte del espectro de radiaciones electromagnéticas que percibe el ser humano. Comprende la luz infrarroja, que reconocemos como calor, todo el espectro visible, con los siete colores del arco iris y los rayos ultravioletas, responsable entre otros efectos benéficos del bronceado.

Las radiaciones visibles van del violeta al rojo, con longitudes de onda entre 400 y 700 nanómetros (millonésima de milímetro), son especialmente percibidas por el ser humano gracias a esos sensores maravillosos que son los ojos. Nuestra retina es miles de veces más sensible que los sensores cutáneos, que también responden a las bandas invisibles de la luz, la luz infrarroja y la ultravioleta, que son esenciales para la salud.

La sensibilidad a la luz varía de una persona a otra, algunas personas pueden ser capaces de percibir longitudes de onda desde 380 a 780 nm. En el espectro de frecuencias visibles tenemos una gran capacidad de discriminación cromática y podemos distinguir unos 10 millones de colores distintos. El valor máximo de la sensibilidad se encuentra en los 555 nm correspondiente al color amarillo-verde, el color más abundante en la naturaleza; el ojo es más sensible a la luz de esta longitud de onda que a ningún otro color.


- La intensidad de luz

La cantidad de luz se mide en lux, que equivale a un lumen por metro cuadrado, y expresa la cantidad de luz que incide en una superficie determinada. Desde el punto de vista de neurológico precisamos una luz brillante, de intensidad mínima entre 800 y 1000 lux, llamado umbral “brigth ligth”, que dice a nuestro sistema nervioso que ya es de día y nos despierta el ánimo. Con la luz intensa nuestro cerebro entra en pleno funcionamiento, sin necesidad de estímulos químicos como café o tabaco. La fotobiología nos dice que la percepción de la luz brillante por la glándula pineal, inhibe la secreción de melatonina, la hormona del sueño, y nos despierta plenamente, proporcionando al cerebro serotonina, la hormona de la actividad.

Las normativas calculan la iluminación mínima para permitir la capacidad de lectura. En los ambientes de trabajo son usuales intensidades desde 100 a 200 lux en pasillos, y 300 a 500 lux en despachos. Niveles de iluminación insuficientes, desde el punto de vista neurológico, pues no permiten superar la somnolencia y estar plenamente despierto y alerta mentalmente.

Por contraste en el exterior encontramos desde 10.000 lux, en un día nublado, y hasta 150.000 lux, a mediodía en pleno verano. Todos percibimos la inyección de energía vital que se capta al salir al exterior, o al abrir una ventana, cuando los rayos solares bañan nuestros ojos y nuestra piel. Inconscientemente, al tomar el sol buscamos algo más que un bronceado de moda, pues realmente vivimos en la oscuridad.

En cuanto a cantidad de luz la Domobiótica aconseja crear una iluminación regulable con varios niveles de luz, adaptados a las diferentes necesidades de un espacio, a lo largo del día. Por ejemplo en un salón podemos tener varias fuentes de luz, una pequeña luz de seguridad de 10 lux, una lámpara cálida para adormilarse ante la TV de menos de 100 lux, una luz general de ambiente entre 300 y 500 lux, una luz intensa para la relación social entre 500 y 1000 lux, y si es necesaria una luz brillante de estudio o lectura en el gabinete con más de 1000 lux. Con todas las lámparas encendidas podremos tener más de 3000 lux, que es el ambiente ideal para una alegre fiesta de cumpleaños. Debemos señalar que para conseguir altas intensidades de luz, mayor que 800 lux, no hace falta instalar más potencia eléctrica. Basta con acercar la fuente de luz al área que queremos iluminar, como puede ser el escritorio.

Un aspecto importante es el contraste lumínico del ambiente. Debe evitarse el entorno monótono, con iluminación excesivamente uniforme, y también un entorno de trabajo en penumbra y con mucha luz en la mesa, el contraste lumínico máximo debería ser  de 1 a 3. Por ejemplo, podemos tener 900 lux en la zona más iluminada, sobre la mesa, y 300 lux en la más oscura.

También deben evitarse la visión directa de los focos brillantes puntuales, como lámparas halógenas o diodos Led, para evitar el deslumbramiento y el posible daño a la vista. En los proyectos domobióticos siempre evitamos instalar puntos de luz directa (foco) y preferimos la línea de luz (tubo), o la zona de luz, mediante iluminación difusa o indirecta.


- El color de la luz

Además de la cantidad de luz, también nos afecta a nivel neurofisiológico el color de la luz, y es evidente que los colores alegres e intensos nos motivan de manera positiva, levantando el ánimo. Por el contrario el abuso del blanco en interiores, con ausencia de color, o el predominio de los colores serios como el negro, gris o marrón en el vestuario, son síntomas de conducta depresiva. Como nos muestra la investigación de marketing, el color de la luz afecta a nuestros reflejos, toma de decisiones y estado de ánimo.

Existe una correspondencia entre chacras y centros hormonales con los siete colores del arco iris, y sabemos que el rojo tiene influencia sobre el chacra base y la actividad física y sexual, mientras que el amarillo activa el tercer chacra en el plexo solar, y por tanto afecta al humor y a la digestión, mientras que el azul-añil favorece el estudio y la concentración, al estimular el sexto chacra en el entrecejo.

A efectos terapéuticos la iluminación y el color de nuestro entorno arquitectónico son los más influyentes, pues el colorido de techos y paredes y mobiliario, permanece durante años y nos afecta por su gran superficie. Pero también nos afecta el color del vestuario, incluso la ropa interior y el abuso de los colores oscuros y serios, se traduce en pérdida de la alegría, inhibición de la acción y favorece la conducta depresiva.

Y observemos que todos estos colores se ven modificados en sus matices por el color de la luz incidente, natural o artificial, que ilumina los objetos. Basta recordar la imagen del vendedor de tapicerías que sale a la calle, con la pieza de cretona, para que su cliente pueda observar los magníficos colores reales, al iluminar la pieza con la luz del cielo despejado.

En Física el color de la luz se determina por su longitud de onda medida en nanómetros (1 nm = 1x10-9 m = 1 millonésima de milímetro). No hay límites exactos en el espectro visible, y convencionalmente se considera desde los 400 nm del rojo hasta los 700 nm del violeta. En términos de frecuencia, corresponde a una banda entre 430 y 750 Terahercios (THz = 1 billón de hercios).



LONGITUD DE ONDA DE LOS COLORES (r)

Rojo 650 nm

Naranja 600 nm

Amarillo 570 nm

Verde 530 nm

Azul 440 nm

Violeta 400 nm



La referencia más usual para el especialista en iluminación es la temperatura de color, expresada en grados Kelvin (K). Y podemos encontrar lámparas desde 2.400 K (rojo de atardecer) hasta más de 10.000 K (azul cielo de alta montaña).

En el mercado existen muchas lámparas que dicen emitir luz blanca, y en realidad hay muchos tipos de luz más o menos blanca, con diferentes matices fríos o cálidos. Desde el blanco frío de 6500 K, ligeramente azulado, hasta el blanco cálido de 4500 K, con componente naranja, pasando por el blanco “luz de día promedio” de 5400 K. Llamamos lámpara fullspectrum, de espectro solar completo, a la que emite luz de día estándar de 5.400 K, que consideraremos la verdadera luz blanca, con un espectro de color similar a la luz del sol de mediodía, pues en bioconstrucción tenemos como referencia a la naturaleza.



TEMPERATURA DE COLOR

Ejemplos usuales:

·               1200-1800 K: Luz de una hoguera.

·               1700 K: Luz de una cerilla.

·               1850 K: Luz de vela.

·               2400-2800 K: Luz incandescente (iluminación doméstica).

·               3200-3500 K: Luz halógena (dicroica).

·               3200 K: Luz de tungsteno (iluminación profesional).

·               4000–4500 K: Lámpara de mercurio.

·               5400 K: Luz de día. Flash electrónico. Lámpara Biolux.

·               5780 K: Temperatura de color de la luz del sol pura (mediodía).

·               6500 K: Luz del sol más cielo diurno. Lámpara Biolux.

·               6000-10000 K: Cielo nublado.

·               9300 K: Monitor de televisión convencional (CRT).

·               10000-12000 K: Cielo alta montaña.

·               28000–30000 K: Relámpago.



- Lámparas de espectro solar completo

La iluminación más usada desde Edison es la lámpara incandescente, las bombillas de toda la vida. El filamento de tungsteno (wolframio) se pone incandescente al paso de la corriente y emite una luz cálida, con un espectro cromático continuo, un perfil de color donde dominan los colores rojo-naranja-amarillo. Pero la lámpara incandescente es muy ineficiente, la mayor parte de energía se emite en la zona infrarroja, no visible, en forma de calor. A nivel óptico el problema es la falta de los tonos de alta frecuencia, verde, azul y violeta. Son incandescentes tanto las clásicas lámparas estándar, como las modernas lámparas dicroicas y halógenas.

No vamos a considerar aquí las lámparas de descarga, vapor de mercurio, sodio y halogenuros metálicos, que mejoran el rendimiento luminoso, pues su uso es más frecuente en el alumbrado público y ambientes industriales.

Por otra parte, la luz fluorescente normalmente usada, emite una luz fría, con un perfil discontinuo de dominante verde-azulada, es deficiente en las franjas azul-violeta y naranja-rojo. El uso de tubos fluorescentes está muy extendido por el ahorro energético, y el predominio de las baterías fluorescentes en ambientes de trabajo es unas de las patologías del edificio enfermo. Existen fluorescentes de diversas tonalidades, blanco frío, blanco cálido, blanco de luxe, que mejoran el impacto visual, pero no poseen un espectro de color completo.

Por el contrario las modernas lámparas fluorescentes de espectro solar completo, llamadas fullspectrum, producen una iluminación de blanco puro, con todos los colores arco iris, con un magnífico rendimiento energético (clase A-B). También tenemos lámparas halógenas de espectro completo, pero su alto precio y su bajo rendimiento energético aconsejan reservarlas para usos especiales.

Decimos fullspectrum cuanto la fuente de luz emite la radiación visible de modo continuo en todas las frecuencias del espectro solar, incluida la ultravioleta (UVA), y en la misma proporción que la luz del sol. La luz fullspectrum es similar a la luz del sol, y permite apreciar la verdadera tonalidad de los colores. Esto es de importancia en el mundo textil, imprenta, fotografía o en el ámbito clínico, donde se necesita una correcta estimación del color.

La luz fullspectrum es vital para el cultivo en interiores, pues permite la fotosíntesis, favoreciendo la germinación y el crecimiento de nuestras plantas cuando no hay sol. También es ideal para los terrarios, permitiendo que nuestras mascotas crezcan fuertes y sanas. Pero la luz de espectro total también es necesaria para nuestra salud mental y para que nuestros sistemas endocrino e inmunitario funcionen a pleno rendimiento.

 

- La vida a través de un cristal (Recuadro)

Encerrados tras las ventanas, muchas veces estancas, nos falta el contacto con la luz del sol y el aire libre, al otro lado de vidrios que filtran el ultravioleta necesario para la salud.  Esto se debe a que el vidrio común, por su alto contenido en hierro, no permite el paso de las frecuencias UVA. Podemos reconocer un vidrio de alto contenido en hierro por su canto de color verde. De igual modo los vidrios de las gafas, graduadas o de sol, también impiden captar la parte ultravioleta del espectro solar. Y recordemos que los rayos UVA, que recibimos al tomar el sol, son la única fuente de vitamina D. Para no vivir aislados de la luz ultravioleta podemos usar vidrios de cuarzo, transparentes a los rayos UVA.



- El ciclo del sol y los neurotransmisores

En la naturaleza el ciclo circadiano de la luz, noche-día, produce una estimulación cíclica de los neurotransmisores, los mensajeros de la información entre neuronas. Nuestro reloj biológico responde al ciclo lumínico de la luz del sol, el reloj natural. A través de los ojos y la glándula pineal la luz diurna favorece la producción de serotonina y dopamina, que activan la atención, estimulan la actividad, y nos hacen sentirnos despiertos y en forma. Por el contrario en ausencia de estímulos luminosos, por ejemplo al atardecer, aumenta la melatonina, un proceso natural que induce el sueño.

La falta del ritmo luminoso natural del sol, altera el ciclo melatonina-serotonina, lo que causa somnolencia matinal e insomnio de noche. El 30% de la población mundial, la mayoría  en los países desarrollados, sufre de insomnio crónico. En los ambientes cerrados, la iluminación artificial escasa y de intensidad constante, monótona, nos aísla de los ciclos, estacionales y diurnos, de la luz solar biodinámica, causando una ausencia de estimulación fotobiológica.

Debemos señalar que la glándula pineal regula el sistema hormonal e inmunitario, por lo que tiene mucha importancia para levantar las defensas frente a gripe y resfriados en el invierno. La falta de luz biológica puede favorecer la incidencia de patologías como el síndrome premenstrual, la infertilidad, o la inapetencia sexual. También se han relacionado los bajos niveles de melatonina con el cáncer. Diversos estudios confirman el riesgo de tener cáncer de mama, que es un 50% mayor en mujeres que trabajan de noche. Esta es la “hipótesis de la melatonina”, pues la iluminación artificial durante las horas de oscuridad inhibe la producción de melatonina, poderoso antioxidante bien conocido por su poder frente a los radicales libres.


- Trastorno afectivo estacional.

La cantidad de luz nos afecta como nos muestra el trastorno afectivo estacional (TAE), o depresión invernal, descrito por el Dr. Rosenthal en 1981, aunque la influencia de las estaciones ya era conocida por Hipócrates. La reducción de las horas de luz solar al comienzo del otoño, casi como una hibernación, nos induce a encerrarnos en espacios seguros y calientes, pero demasiado cerrados y oscuros.

Esto crea un cuadro depresivo que afecta a la conducta y el estado de ánimo, y reduce la capacidad física e intelectual. Los síntomas del TAE son tristeza, apatía, melancolía, irritabilidad, exceso de apetito, con sueño inquieto y no reparador, y como todo cuadro depresivo, lleva a una disminución significativa de la capacidad física e intelectual, con pérdida de defensas inmunitarias, cansancio crónico y desgana generalizada, lo que puede causar alteración de las relaciones socio-laborales, pérdida de rendimiento laboral, absentismo… Incluso puede aumentar la tendencia al alcoholismo, o inducir al suicidio, todo ello a causa de la escasa luz solar.

A nivel mundial la depresión invernal afecta a más del 5% de la población mundial, la incidencia es mayor en mujeres y en el grupo de edad de 20 a 40 años, la edad más productiva. El porcentaje crece en los países occidentales, y en Suecia supera el 10%. No tenemos estadísticas nacionales, pero entre nuestros clientes encontramos una afectación del TAE de cerca del 20% de la muestra de población, casi una persona por familia. Muchos de ellos sufren también alguna forma de hipersensibilidad ambiental, sea química, eléctrica o magnética.

En invierno hay menos luz natural y además, debido al frío, pasamos más tiempo dentro de las casas donde apenas entra el sol, lo que se agrava en las latitudes septentrionales, con menos horas de sol. Por el contrario, con el buen tiempo salimos más a la naturaleza y la intensa luz solar en primavera y verano favorece la actividad y el optimismo. Literalmente comemos luz a través de los ojos y de la piel, y necesitamos la plena luz del sol para vivir sanos, ya que la alternancia noche-día, estimula los neurotransmisores cerebrales.


- Terapia con luz

La solución es sencilla, necesitamos fototerapia, pues existen investigaciones científicas que muestra que la terapia con luz es la primera opción en el tratamiento de los síntomas depresivos del TAE. Se ha comprobado que la exposición con luz es más eficaz por la mañana, en la gran mayoría de sujetos. Debe ser luz de gran intensidad, mayor que 6000 lux, y hay mejor respuesta si la luz tiene un fuerte componente azul, como la luz del cielo.

Basta tomar el sol cada mañana, para sincronizar los biorritmos cerebrales y levantar el ánimo depresivo, pues la luz del sol cumple todos los parámetros exigidos. El TAE se previene y se cura con un baño de sol matinal de al menos 15 minutos, o una sesión de fototerapia durante el desayuno, unos 30 minutos, con una lámpara de espectro total de 10.000 lux. En casos crónicos podemos hacer fototerapia en la mesa de trabajo, comenzando al inicio del otoño con sesiones diarias de 30 a 60 minutos de luz ante una lámpara fullspectrum, que estimula los neurotransmisores cerebrales y regula los biorritmos, combatiendo la apatía matinal y la depresión.

Antes de saturarnos de Prozac o de Hipérico, es preferible abrir nuestras ventanas al sol, usando la “arquitectura de la luz”. Lo ideal sería realizar toda la iluminación con luz solar, pues el color del sol es preciso durante el día para que la mente, las emociones, el sistema endocrino y el sistema inmunitario funcionen a pleno rendimiento. Cuando no es posible, la Domobiótica nos ofrece medios para prevenir esa depresión bipolar que se reactiva cada invierno, equipando iluminación biológica en los espacios interiores. Si no disponemos de bastante sol dentro de la casa podemos diseñar la iluminación artificial con criterios fotobiológicos, con las modernas lámparas fullspectrum, que además del ahorro energético, producen una iluminación biológica, con todos los colores del arco iris.

El TAE se relaciona con la reducción de horas de luz en los meses fríos, pero las personas que trabajan muchas horas en oficinas sin luz natural, pueden presentar el mismo cuadro depresivo durante todo el año. Una alteración de los biorritmos circadianos que se resuelve instalando luminarias fullspectrum, o mejor con dos semanas de acampada en plena naturaleza, el sol y la luna pondrían en hora nuestro reloj interno.


-  Investigación en Neurociencia. (Recuadro)

La lámpara de espectro total es desarrollada por el Dr. Ott. Durante un estudio realizado para Walt Disney observó que las semillas de calabaza no germinaban bajo la luz fluorescente de los estudios. A partir de aquí creó una lámpara de espectro total, con emisión de colores naranja y azul, que permitía la germinación de las semillas.

Los estudios del Dr. Riley confirman que el uso de luz y filtros de color a través de los ojos, permite un mayor control del cerebro sobre las funciones corporales, debido a que no todas las personas procesan la luz de la misma manera.

La luz de espectro total tiene un efecto preventivo y  terapéutico para el trastorno afectivo estacional, TAE, y normaliza los ritmos de la melatonina, alterados en este tipo de depresión. Diversos investigadores han sugerido efectos beneficiosos de la terapia con luz en las depresiones sin patrón estacional, como la depresión pre y post parto. También esta indicada en los trastornos del ritmo circadiano del sueño, incluyendo el tipo de sueño retrasado, el jet-lag y los producidos por el cambio de turno laboral.

Investigaciones llevadas a cabo, desde 1970 por neurocientíficos, confirman que un mejor aprovechamiento de la luz en la zona del azul-violeta y del naranja-rojo. Los estímulos con luz de espectro total y filtros de color permiten una mejora de la agudeza visual de lejos, con menos dioptrías en el 95% de los casos, así como un mejor control del ciclo de activación alfa, con mejora del proceso cognitivo-perceptual, logrando un mayor rendimiento académico y laboral.

Estas constantes psicobiológicas, como la capacidad de alerta y atención, se pueden evaluar cuantitativamente mediante test visuales, no invasivos, determinando el rendimiento laboral de una persona.


- Iluminación biodinámica.

Llamamos iluminación "biodinámica” a la luz que produce un estímulo neurofisiológico similar a la luz del sol. Según la Domobiótica la arquitectura de la luz debe considerar por tanto el ciclo diurno y estacional, ajustando la cantidad y calidad de luz y el uso consciente del color, con criterios de cromoterapia para cada espacio.

La referencia es el ciclo diurno de la luz del sol, que cambia de color e intensidad a lo largo del día, siguiendo el ciclo circadiano. Necesitamos un luz fría (azul) e intensa para despertar el cerebro a primera hora de la mañana, y necesitamos una luz cálida (naranja) y suave para inducir el sueño al final del día. También debemos considerar las variaciones estacionales, pues necesitaremos más la fototerapia en otoño e invierno, cuando hay pocas horas de luz solar, y estamos más tiempo encerrados en casa. El sol nos marca también el tiempo, es el reloj natural, y su posición en el cielo nos da además orientación en el espacio, señalando los puntos cardinales. 



ACTIVIDAD / TEMPERATURA COLOR / LUMINANCIA

Actividad intelectual: >6500 K Sol+cielo >800 lux

Actividad social:   5400 K Sol mediodía >500 lux

Actividad física:   4000 K Sol tarde >300 lux

Relax, descanso: <2800 k="" span=""> Anochecer <100 lux="" span="">

Sueño:         0 K Noche <1 lux="" span="">



- Magnetismo, parpadeo y estrés

Muchas de las luminarias habituales trabajan en bajo voltaje, como los Led o las halógenas, por lo que requieren el uso de transformadores rectificadores que producen corriente continua de 12 V a partir de la corriente alterna de 220 V. Esto genera un campo electromagnético que es muy intenso cerca de la lámpara, y que aconseja una distancia de seguridad al usuario.

Las lámparas fluorescentes usuales tienen una frecuencia de parpadeo de 50 Hz, una variación de la intensidad luminosa inducida por la corriente alterna, que al igual que las pantallas de televisión y ordenadores, impacta 50 veces por segundo sobre nuestra retina. Esta pulsación luminosa induce ondas cerebrales de estrés (ondas Gamma >25 Hz), además de cansancio físico, cefaleas y fatiga visual. El estrés causa una excesiva secreción de cortisol en el cerebro, matando millones de neuronas.

Además las reactancias, o balastos, como los transformadores, alimentadores y otros equipos electrónicos, producen interferencias radioeléctricas (dirty electricity), un ruido electrónico que altera las telecomunicaciones, y puede afectar a los equipos de sonido y sistemas informáticos, esta electricidad sucia es la causa de una importante contaminación electromagnética, llamada elektrosmog, que afecta a la salud.

Las modernas reactancias electrónicas de alta frecuencia, que vibran a 20.000 Hz, eliminan la fatiga visual y el estrés al evitar el parpadeo del tubo, ya que el revestimiento de fósforo no llega a apagarse completamente. Además producen un encendido instantáneo, al prescindir de cebadores y condensadores, ahorran energía, alargan la vida de los tubos y minimizan el elektrosmog.

Como medida preventiva para evitar el magnetismo, debemos respetar una distancia de seguridad a todos los transformadores y reactancias, al menos de 50 cm, y mejor un metro, sobre todo en dormitorios. Esto excluye el uso de bombillas de ahorro energético con rosca en los flexos, la mesilla de noche, y todas las lámparas cercanas al usuario, dado que llevan la reactancia en el casquillo, y esto produce un intenso campo magnético cerca de la cabeza.

Debe preocuparnos también prevenir el campo eléctrico que generan todas las lámparas, incluso apagadas, siempre que estén conectadas a la red eléctrica. Este puede minimizarse derivando el equipo a una toma de tierra, para lo cual hemos de instalar el cable de tres hilos (fase, neutro, tierra), pues la mayoría de lámparas de pié o de sobremesa no lo tiene instalado.


- Comparativa de lámparas

Para el usuario es difícil valorar las ventajas e inconvenientes de cada opción de iluminación, es preciso ser un experto para verificar las fichas técnicas de lámparas según la Domobiótica, pues es enorme la oferta de lámparas incandescentes, halógenas, fluorescentes, compactas ahorro, fullspectrum, led… En la publicidad todas nos ponen en letra grande sus ventajas, pero esconden en la letra pequeña, u omiten completamente, los inconvenientes.

Vamos a tratar de responder a la pregunta del inicio, entonces… ¿que bombillas uso? Para poder valorar una fuente de luz debemos considerar los aspectos ecológicos, económicos, energéticos y electromagnéticos, sin olvidar el ciclo de vida (materias primas, reciclado, residuos, etc.). Pero hay que considerar otros aspectos, como los efectos ópticos y cromáticos de la luz, la parte visible del espectro electromagnético.



Recuadro / tabla


LÁMPARAS NO RECOMENDADAS

INCANDESCENTE. Prohibida / Ilegal 2009.

Etiquetado energético de clase E-F (muy malo).

Máximo derroche energético. Rendimiento lumínico 12 -18 lm/W.

Escasa duración, vida útil <1000 h.="" span="">

Espectro luz continuo. Perfil cromático pobre (falta verde-azul-violeta). 2400 K.

HALÓGENA 12 V. No recomendada.

Etiquetado energético de clase C-D (malo).

Derroche energético. Rendimiento lumínico 18-22 lm/W.

Escasa duración, vida útil 2000-4000 h.

Espectro luz continuo. Perfil cromático insuficiente (falta azul-violeta).

Foco puntual (50 mm). Agresión visual (retina).

Intenso campo electromagnético, transformador-rectificador (230V-12V).

FLUORESCENTE CONVENCIONAL. No recomendado.

Etiquetado energético de clase B (correcto).

Buen rendimiento energético. Rendimiento lumínico >50 lm/W.

Buena vida útil 10-12.000 h.

Espectro luz discontinuo. Perfil cromático insuficiente (falta rojo-azul-violeta).

Intenso campo electromagnético. Parpadeo (50 Hz). Efecto estroboscópico.

FLUORESCENTE COMPACTA. No recomendado.

Etiquetado energético de clase B (correcto).

Buen rendimiento energético. Rendimiento lumínico >40 lm/W.

Buena vida útil 6-8000 h.

Espectro luz discontinuo. Perfil cromático insuficiente (falta rojo-azul-violeta).

Intenso campo electromagnético. Parpadeo (50 Hz). Efecto estroboscópico.

DIODOS LED. No recomendada.

Etiquetado energético de clase A (bueno).

El mejor rendimiento energético. Rendimiento lumínico 80-100 lm/W.

Muy larga vida útil 20-30.000 h. Alto precio.

Intenso campo electromagnético, transformador-rectificador (230V-12V).

Espectro luz discontinuo. Perfil cromático dañino (picos monocromáticos).

Foco ultra-puntual (1-3 mm). Grave agresión visual (retina). Daño neurológico…



LÁMPARAS RECOMENDADAS

FLUORESCENTE BIOLUX. Lumilux de Luxe. Muy recomendada.

Etiquetado energético de clase A-B (bueno, correcto).

Buen rendimiento energético. Rendimiento lumínico 55-90 lumen/W.

Larga vida útil 20.000 h.

Espectro luz continuo. Mejor perfil cromático. 4000-5400-6500-8000 K.

Balasto electrónico Quicktronik (20 kHz).

COMPACTA DULUX L. Lumilux de Luxe. Recomendada.

Etiquetado energético de clase A-B (bueno, correcto).

Buen rendimiento energético. Rendimiento lumínico 70-100 lumen/W

Larga vida útil 20.000 h.

Espectro luz continuo. Perfil cromático correcto. 2700-4000-6500 K.

Lámparas PL, 2/4 pins (sin rosca). Con reactancia electrónica separada.



Como hemos visto la lámpara perfecta no existe, unas derrochan energía, muchas tienen déficit cromático, otras generan contaminación electromagnética, algunas son muy caras, y la mayoría generan residuos tóxicos más o menos peligrosos.

La mejor opción desde el punto de vista lumínico es la Biolux, pues proporciona luz de espectro completo a bajo coste, pero también tiene sus limitaciones. Su rendimiento es alto, pero inferior a los Led, y por ser fluorescente lleva mercurio, aunque mucho menos que las antiguas fluorescentes.

Somos conscientes de que la tecnología Led está en rápido desarrollo, y debemos considerar como una opción los Led Fullspectrum que se anuncian, y que es de esperar nos proporcionen luz de espectro completo, a bajo precio, con bajo coste energético y bajo impacto ambiental. Aunque habrá que esperar desarrollos que eliminen el riesgo del arsénico y los metales pesados, pueden ser la mejor opción ecológica a medio plazo por larga vida útil y alto rendimiento energético.


- Impacto ambiental

Si nos preocupan los residuos tóxicos es evidente que las lámparas compactas (de ahorro) contienen mercurio y el mercurio es un tóxico peligroso, pero debe ponerse en su verdadera dimensión. Las lámparas de ahorro energético son tan peligrosas como los tubos fluorescentes, en realidad son un pequeño tubo fluorescente (plegado o enrrollado). Por lo tanto debemos tener precaución si se rompen, evitar el contacto o la inhalación, y tratarlas como un residuo peligroso. Pero contienen menos mercurio que la mayoría de tubos fluorescentes, que llevamos usando hace 70 años gracias a General Electric.

Los Led dicen que no tienen mercurio y es verdad, pero no nos dicen que contienen arsénico, indio, galio y otros metales pesados tóxicos, con efectos nocivos para el usuario y para el planeta en todo su ciclo de vida (minería, metalurgia, fabricación, uso, residuos).

En realidad aplicando un criterio ecológico las halógenas y las bombillas incandescentes de toda la vida también debería tratarse como residuos peligrosos, pues el filamento contiene tungsteno, un metal pesado, hoy reconocido como posible cancerígeno. Como vemos el riesgo cero no existe, y como decíamos al principio todas las opciones de iluminación tienen puntos débiles y efectos secundarios no deseados, quizás excepto el sol, tomado con moderación.


- Aplicaciones prácticas

La iluminación biológica es una eficaz fototerapia, puede substituir a la luz del sol cuando no lo tenemos en casa, y habitualmente la instalamos en viviendas, lugares de estudio y de trabajo. De hecho en países nórdicos como Suecia es frecuente ver luminarias fullspectrum en cafeterías, como el Ljuscafé de Estocolmo (Café de la Luz), que regala a los clientes 3.000 lux mientras desayunan, previniendo el TAE.

En nuestros proyectos de Domobótica el 90% de personas afectadas encuentra rápidas mejorías a partir de las instalaciones de iluminación realizadas, el primer factor micro-ambiental que consideramos. Es notable la recuperación en ejecutivos, pues se incrementa la atención, la concentración y la memoria, con mejora de la toma de decisiones. En otros casos la iluminación biológica ha servido para mejorar la atención y el comportamiento de estudiantes, reduciendo la fatiga del profesorado y subiendo la nota media del alumnado.

Podría citar muchos casos, por ejemplo en una compañía de seguros hemos eliminado un absentismo de casi el 30% del personal, con sencillas intervenciones domobióticas, armonizando los factores micro-ambientales. Como en muchos otros proyectos, la primera actuación ha sido instalar iluminación biológica, seguida de la mejora de la calidad del aire y el apantallado de los campos eléctricos y magnéticos.

Otro caso de recuperación espectacular, es el de una persona con depresión crónica, más de 10 años tomando Prozac, que recupera el equilibrio y deja el tratamiento psiquiátrico en tres meses. El primer remedio ha sido la cromoterapia arquitectónica para curar una casa totalmente blanca, con el uso del ocre amarillo intenso en las zonas de día, imitando al sol, y un alegre color rosa-salmón en dormitorios, favoreciendo el despertar alegre. Por supuesto en toda la casa usamos más luz, y toda ella de calidad biológica (fullspectrum 5400 ºK).

Eliminar los campos electromagnéticos y mejorar la calidad de luz ha servido para eliminar en pocos meses el trastorno de atención con hiperactividad (TDAH) de un joven estudiante. Ha bastado con sustituir el flexo con bombilla compacta con reactancia incorporada, emitiendo el campo magnético cerca de la cabeza del niño. En vez de ello usamos una lámpara de alto rendimiento de bayoneta (tipo PL), que permite tener la reactancia alejada del niño y emite luz con el perfil de color biológico.


- Arquitectura de la luz.

De acuerdo a la Domobiótica, en el diseño de un ambiente el arquitecto y el interiorista deben considerar por tanto el ciclo temporal y la cantidad de luz, la luz biodinámica, valorando estos factores micro-ambientales de acuerdo al entorno, el paisaje y el clima. Pero también debe estudiarse la calidad de esa luz, especialmente su color, y además del contraste y la distribución espacial, de acuerdo a la ergonomía, según las necesidades del usuario y el uso de cada espacio.

Otro aspecto es la iluminación como elemento arquitectónico, espectacular o decorativo... Como sabe cualquier director de teatro, con la luz podemos variar la percepción del espacio en las tres dimensiones X,Y,Z (ampliar-reducir, acercar-alejar), y cambiar la sensación del ambiente (dinámico, estático), modificando el estado de ánimo y el comportamiento de las personas.

La mayor parte de los arquitectos e interioristas no consideran suficientemente el gran impacto que la luz tiene sobre la atención, los reflejos y la capacidad productiva. Con frecuencia nuestros ambientes de trabajo sufren de monotonía luminosa y cromática, por una iluminación basada en pantallas fluorescentes uniformes. También es frecuente la contaminación lumínica, por exceso o ausencia de color, por deslumbramiento de luces directas, en ambientes con contraste de luz excesivo. Todas ellas son agresiones que hieren la retina y, a través del nervio óptico, impactan en lo más profundo del cerebro.

La base de una arquitectura sana es abrir la casa al sol, orientando el edificio al sur, calculando ventanas y claraboyas para que la luz solar penetre en toda la casa, pues la luz solar es gratuita. Si esto no es posible la técnica nos ofrece soluciones como los tubos conductores de luz, que permiten canalizar el sol hacia un espacio oscuro. Incluso en fachadas orientadas al Norte, donde nunca da el sol, podemos hacer entrar la luz del sol en casa mediante helióstatos, espejos orientables. Como los girasoles los helióstatos siguen automáticamente el sol mediante células fotoeléctricas y lo reflejan al fondo de un patio oscuro, e incluso dentro de un sótano.

El proyecto luminotécnico debe contemplar el confort del hábitat con los criterios de calidad ambiental como recomienda la Domobiótica, con un enfoque multidisciplinar donde consideramos los aspectos energéticos, visibles e invisibles, que afectan al residente, sea ama de casa, trabajador o ejecutivo, según las exigencias del trabajo. Por lo tanto el proyectista al diseñar un espacio de trabajo debe valorar, además de los aspectos ecológicos, como los residuos o el ahorro energético, los efectos psicológicos y biológicos de la luz, como nos muestran las investigaciones en neurociencia y fotobiología.

La intensidad lumínica y la calidad cromática de un ambiente son factores micro-ambientales muy sensibles que afectan a clientes y trabajadores. Cualquier escaparatista sabe que la luz intensa y brillante, estimula el consumo y sube las ventas. Un entorno luminoso adecuado con luz biodinámica, disfrutando de todos los colores del espectro solar, levanta el estado de ánimo, favorece la alerta mental y la creatividad, aumenta las ganas de trabajar, mejora los resultados económicos del negocio y estimula el buen humor. 



©  Carlos Martínez Requejo Ene.2014

Arquitecto Interiorista - Director de Domobiotik



Más información:  Tel. 93 763 12 19

info@domobiotik.es - www.domobiotik.es



Borrador del artículo publicado en DISCOVERY SALUD Nº 169 - MAR14

VER = www.dsalud.com/index.php?pagina=sumario_169



Palabras clave:

Espectro total, frecuencia de parpadeo, perfil de color, retina, glándula pineal, melatonina, estrés, depresión, elektrosmog, edificio enfermo, atención, seguridad, rendimiento laboral, arquitectura solar, domobiótica, etc.


NOTAS AL MARGEN


Glosario

SÍNDROME DEL EDIFICIO ENFERMO / SEE. El conjunto de patologías tecnológicas, especialmente iluminación y calidad del aire, que concurren en un inmueble y que lo hacen molesto o insalubre para la actividad humana.

ELEKTROSMOG. Acuñado en Alemania, el concepto de “Elektrosmog”, define la contaminación invisible producida por los campos electromagnéticos.

ESPECTRO TOTAL / FULLSPECTRUM. Literalmente, luz de espectro solar completo, que emite un espectro de radiación continuo que contiene todos los colores de la luz solar.

FOTOBIOLOGÍA. Rama de la Biología que estudia las interacciones de la luz y los seres vivos.
FOTOTERAPIA. También llamada luminoterapia. Terapia mediante la luz natural o artificial. Se puede aplicar luz visible, infrarrojos, ultravioleta o láser. Si se usa luz solar se denomina también helioterapia.
TAE. Siglas de Trastorno Afectivo Estacional, o Depresión Invernal. Alteración neurofisiológica, similar a la depresión, que se produce en otoño-invierno por falta de luz solar, más grave en personas que habitan en regiones con poca luz, con invierno largo, como las latitudes boreales.

LUX. Unidad de iluminancia, o nivel iluminación de una superficie, en el Sistema Internacional de Unidades (SI). 1 lux = 1 lumen por metro cuadrado. Aproximadamente equivale a la luz producida por una vela.

FRECUENCIA DE PARPADEO. Variación de la intensidad de la luz, producida por la corriente alterna (50 Hz). Es muy perceptible en los tubos fluorescentes y en pantallas de visualización, y causa fatiga visual y efectos neurofisiológicos.

PERFIL DE COLOR. También llamado distribución espectral, gráfico que representa las frecuencias emitidas por una fuente de luz.




Bibliografía

-  Estrés de Alta Tensión. Contaminación electromagnética. Carlos M. Requejo. Didaco SA. 1988.

- La Casa Enferma. Energías telúricas y salud. Carlos M. Requejo. Didaco SA. 1988.


Bibliografía científica

- Hathaway, Warren E., Ph.D. “A Study Into the Effects of Types of Light on Children - A Case of Daylight Robbery”. IRC Internal Report No. 659.

- Nicklas, Michael H. and Bailey, Gary B. “Analysis of Performance of Students in of Daylit Schools”. 2002 Innovative Design.

- Figueiro, Mariana, Rea, Mark, and Bullogh, John D. “Does architectural lighting contribute to breast cancer?” Lighting Research Center, Troy, NY 12180, USA. Journal of Carcinogenesis, 2006; 5: 20-20.

- Fuller P. “Attention and  the EEG alpha rhythm in learning disabled children” Journal of Learning Disabilities, Vol. 11, No. 5, May 1978, pp. 44-53.

- Ludlum, W. Visual training, “The alpha activation cycle and reading” Journal American Optometric Association, Vol. 50, No. 1 January 1979, pp. 111-115.

- Ott. J. N. “Color and Ligth; Their Effects on Plants, Animals, and People” J. Biuoso Res. 1985, 7, (part I).


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2 comentarios:

  1. Excelente su artículo, sólo que hubiera puesto una mejor cita en el texto, aún así está muy bien. No esperaba encontrar algo así, de tan buena calidad en un blog, muchas gracias por compartirlo. Cabe decir que llegue aquí porque estoy haciendo una tesis sobre la iluminación y sus efectos en la atención selectiva. Saludos (Y)

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  2. Buen aporte. Graciiias por el connteniddo!

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